Desde Ciudad del Cabo (AFP)
Medidas drásticas en Ciudad del Cabo contra la peor sequía en un siglo
Duchas de dos minutos, prohibición de llenar las piscinas y uso parsimonioso de la cisterna son algunas de las medidas impuestas en la localidad sudafricana de Ciudad del Cabo para combatir la peor sequía desde hace un siglo.
1 de junio de 2017
Varios troncos secos y arena, el 10 de mayo de 2017 en la presa de Theewaterskloof, al sur de Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, actualmente a menos del 20% de su capacidad - AFP/AFP
Duchas de dos minutos, prohibición de llenar las piscinas y uso parsimonioso de la cisterna son algunas de las medidas impuestas en la localidad sudafricana de Ciudad del Cabo para combatir la peor sequía desde hace un siglo.
A dos horas de carretera, la presa de Theewaterskloof (sur), que abastece a esta ciudad sudafricana de tres millones de habitantes, parece un desierto.
En el club náutico local, el embarcadero está sobre la arena. "Hace 20 años que trabajo aquí y nunca vi el nivel del agua tan bajo", declara Lise Wheeler, la secretaria del club.
La provincia del Cabo Occidental ha declarado el estado de catástrofe natural. Sólo se puede usar el 10% del agua de sus depósitos.
Ante esta situación, las autoridades han adoptado una batería de medidas con las que intentan ahorrar agua. Cada litro cuenta.
Los residentes de Ciudad del Cabo no tienen derecho a regar el jardín, a llenar las piscinas ni a consumir más de 100 litros de agua diarios.
El Ayuntamiento incluso dictó un decreto que prohíbe los baños en las piscinas municipales y los gimnasios cerraron las saunas.
"La mejor estrategia para gestionar una sequía es administrar la demanda. Es lo que hacemos", explica a la AFP Xanthea Limberg, a cargo de los temas de aprovisionamiento de agua para Ciudad del Cabo.
- Dificultades -
Este mismo año, el Ayuntamiento publicó una 'lista negra' de las calles en las que los habitantes ahorran menos agua.
También arrecian las críticas sobre las autoridades provinciales por haber tardado en aplicar las restricciones pese a la voz de alarma de muchos expertos.
Algunos habitantes han optado por ir en busca de agua a fuentes naturales fuera de la ciudad. "Es el único agua potable que puedo recoger", dice un hombre.
La lluvia fue abundante en buena parte de África Austral durante el verano, recién terminado, aliviando a la población de estas zonas escasas en agua.
Pero Ciudad del Cabo tiene un clima más seco y la mayor parte de las precipitaciones se registran en el invierno, que empieza en junio.
Según Peter Johnston, científico especialista en clima de la Universidad de Ciudad del Cabo, la ciudad debe prepararse para lo peor.
"Hace tres temporadas seguidas que tenemos precipitaciones escasas. Son ese tipo de cosas que ocurren una vez por siglo", explica el investigador a la AFP.
"Aunque tengamos un invierno lluvioso, los niveles de las presas subirán al 40-50%. Nos veremos en la misma situación el año que viene en esta época", añade.
Varias previsiones que toman en consideración el cambio climático pronostican altas presiones que bloquean las lluvias y podrían provocar veranos cada vez más secos y cálidos.
"Caerá menos agua del cielo", resume Johnston, por lo que habrá que buscar otras fuentes de aprovisionamiento.
La ciudad se plantea reciclar las aguas residuales y perforar la célebre Montaña de la Mesa, además de construir plantas de desalinización del agua marina.



