Desde Chamonix (Francia) (AFP)

Los principales derrumbes en el macizo del Mont Blanc

La influencia del calentamiento climático en los derrumbes rocosos, que se multiplican desde hace una veintena de años, está demostrada científicamente. La sucesión de una serie de veranos caniculares en Francia --2003, 2006, 2015, 2017 y 2018-- agrava el problema.

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La influencia del calentamiento climático en los derrumbes rocosos, que se multiplican desde hace una veintena de años, está demostrada científicamente. La sucesión de una serie de veranos caniculares en Francia --2003, 2006, 2015, 2017 y 2018-- agrava el problema.

A continuación, los principales derrumbes (caídas de más de 100 m3) registrados en el macizo del Mont Blanc, en el este de Francia.

- 2005 -

El derrumbamiento más impresionante sigue siendo el ocurrido en 2005 en una parte del Petit Dru, visible desde la localidad de Chamonix. Dos años antes, la ola de calor durante el verano de 2003, favoreció el calentamiento del permafrost. El calor tarda un tiempo en penetrar en la montaña --cuyos bloques rocosos están cimentados por un hielo milenario-- y sigue propagándose por el interior incluso aunque afuera haga frío.

En junio de 2005, 292.000 m3 de roca y un pedazo de la historia del alpinismo se vinieron abajo. El pilar Bonatti cayó al vacío provocando un enorme estruendo y una inmensa nube de polvo.

La ruta de esta temible pared la abrió en solitario el italiano Walter Bonatti en agosto de 1955, tras seis días de esfuerzos, lo que lo convirtió en una leyenda.

Desde el derrumbe, la cicatriz sigue siendo visible. En la cara sudoeste del Petit Dru se dibuja claramente una larga marca gris en el lugar de la caída, que contrasta con la roca más rojiza, oxidada, de esta pared.



En el otoño de 2011, varios derrumbes de menor importancia le robaron 70.000 m3 de granito más al mismo sector.

- 2015 -

Se produjeron derrumbes en los sectores de la Tour Ronde y de la aguja del Tacul.

- 2018 -

Como ya había ocurrido en el verano de 2015, los deslizamientos (menos de 100 m3) regulares en el corredor del Goûter impidieron a cientos de alpinistas ascender el Mont Blanc por la vía considerada "normal", la más transitada.

Y en agosto, se vino abajo un pedazo de la arista de Cosmiques. Esta pared, fácil de escalar, es muy frecuentada debido también a la cercanía del teleférico de la aguja de Midi. Es un ascenso clásico para muchos alpinistas, incluidos quienes prácticamente comienzan y se aclimatan antes de "hacer" el Mont Blanc.

Una noche de noviembre, cayeron varias decenas de miles de metros cúbicos de un espolón de una orilla del glaciar de Taconnaz, en el valle del Chamonix. La masa descendió a toda prisa por casi dos kilómetros.

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