Desde Bruselas (AFP)

La UE lamenta que la prórroga sobre los aranceles de EEUU "prolonga la incertidumbre"

Los europeos lamentaron este martes la prórroga de la exención provisional de Estados Unidos sobre los aranceles al acero y el aluminio de la Unión Europea, México y Canadá, al considerar que la decisión "prolonga la incertidumbre" sin poner fin al diferendo comercial.

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Trabajadores de la empresa estadounidense de aluminio Alcoa, en una planta de Portovesme, en Italia, en febrero de 2010 - AFP/AFP/Archivos
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Los europeos lamentaron este martes la prórroga de la exención provisional de Estados Unidos sobre los aranceles al acero y el aluminio de la Unión Europea, México y Canadá, al considerar que la decisión "prolonga la incertidumbre" sin poner fin al diferendo comercial.

La Casa Blanca anunció en el último minuto el lunes que ampliaba hasta el 1 de junio una prórroga prevista hasta este martes 1 de mayo, subrayando que "mantendrá el foco" en la preservación de la seguridad nacional de Estados Unidos durante las próximas negociaciones.

Pero la Unión Europea (UE) no está satisfecha con esta concesión del presidente estadounidense, Donald Trump. "La decisión estadounidense prolonga la incertidumbre del mercado, que ya afecta las decisiones comerciales", reaccionó la Comisión Europea en un comunicado este martes.

La "Unión Europea debería quedar total y definitivamente exenta de esas medidas, que no pueden justificarse por razones de seguridad nacional", afirma el texto. El diálogo con Estados Unidos continuará, pero "no negociaremos bajo amenaza".

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Importaciones estadounidenses de acero (AFP/AFP)

El gobierno alemán, por su parte, "sigue esperando una exención duradera", indicó su portavoz en un comunicado.

Previamente, el gobierno británico había celebrado la prórroga estadounidense, aunque señaló que seguiría buscando una "exención definitiva" con sus "socios de la UE y el gobierno estadounidense".

- "Pacientes, pero preparados" -

Donlad Trump promulgó el 8 de marzo unos aranceles del 25% a las importaciones de acero y del 10% a las de aluminio, aunque dejó exentos inmediatamente a Canadá y México. A finales de marzo, también dejó exenta de forma provisional a la UE.

En el caso de los dos países norteamericanos, Trump vinculó la posible exención definitiva a la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Este breve respiro llega en un momento en que los europeos multiplicaron las solicitudes de una exención definitiva e hicieron saber que estaban "dispuestos" a responder en caso de que las tasas se apliquen.

"Somos pacientes, pero también estamos preparados para actuar", advirtió el lunes el portavoz de la Comisión Europea Margaritis Schinas.

A cambio de la exención de estos impuestos, los estadounidenses reclaman concesiones comerciales.

Así, Estados Unidos anunció que finalizó un acuerdo comercial con Corea del Sur, la cual aceptó varias concesiones, como mayores aranceles a algunos vehículos y una cuota en sus exportaciones de acero.

Washington tiene también "acuerdos de principio" con Argentina, Brasil y Australia "cuyos detalles se concluirán dentro de poco", según un comunicado de la Casa Blanca.

"Uno de los problemas es el del tratamiento equitativo de los automóviles y nos gustaría ver concesiones por parte de Europa", dijo la semana pasada el principal consejero económico de Donald Trump, Larry Kudlow.

Para los europeos, China, el primer productor mundial de acero, es la causa de la sobrecapacidad en el sector.

Pekín, que sufre desde finales de marzo los aranceles estadounidenses, denunció a Estados Unidos ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Sin esperar la decisión definitiva estadounidense, Bruselas empezó a preparar posibles respuestas a los aranceles estadounidenses respetuosas con las reglas de la OMC.

La medida más inmediata busca imponer tasas "específicas y proporcionadas" a productos emblemáticos fabricados en Estados Unidos, como el tabaco, el bourbon y los jeans, para compensar las pérdidas potenciales que sufriría la industria europea.

Y si Washington llegara a imponer el 1 de junio sus nuevos aranceles, Bruselas podría denunciarlo también ante la OMC, considerando que, bajo el escudo de la defensa de la seguridad nacional, estas medidas sirven solo para favorecer a las empresas estadounidenses. Una acción que puede llevar años.

En 2017, Europa exportó a Estados Unidos 5.300 millones de euros en acero y 1.100 millones en aluminio.



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