Desde Washington (AFP)
La Corte Suprema de EEUU da un triunfo a Venezuela en litigio por nacionalización
El gobierno de Venezuela, bajo presión por opositores y países críticos, obtuvo el lunes un respiro en Estados Unidos, donde la Corte Suprema falló en contra de una empresa petrolera estadounidense expropiada en 2010 por el entonces presidente Hugo Chávez.
1 de mayo de 2017
El juez Stephen Breyer el 19 de mayo de 2016 en Washington - AFP/AFP/Archivos
El gobierno de Venezuela, bajo presión por opositores y países críticos, obtuvo el lunes un respiro en Estados Unidos, donde la Corte Suprema falló en contra de una empresa petrolera estadounidense expropiada en 2010 por el entonces presidente Hugo Chávez.
En su fallo unánime, el máximo tribunal rechazó los motivos con los cuales la firma Helmerich & Payne International Drilling Company pretendía entablar una acción judicial contra Caracas.
Basada en el estado de Oklahoma (centro), Helmerich & Payne acusaba a Venezuela de haber expropiado ilegalmente once torres petroleras de perforación, cuando fue nacionalizada en 2010.
El meollo legal era precisar bajo cuáles condiciones se podía enjuiciar ante un tribunal estadounidense a un Estado soberano, en este caso la República Bolivariana de Venezuela.
Los Estados soberanos generalmente están a resguardo de acciones legales ante las cortes estadounidenses, aunque existen algunas excepciones muy limitadas.
Según la "Foreign Sovereign Immunities Act" (ley de inmunidades soberanas extranjeras), eventualmente es posible llevar a juicio a un país extranjero cuando éste se haya apoderado de bienes estadounidenses o cuando sus acciones hayan tenido consecuencias directas sobre el funcionamiento comercial de Estados Unidos.
Basado en esa norma, un tribunal de Washington había dado la razón a Helmerich & Payne, permitiéndole actuar contra Caracas sobre el principio de la expropiación.
Venezuela argumentaba en cambio que era la propietaria de los equipos que poseía Helmerich & Payne de Venezuela, filial venezolana de la casa matriz estadounidense.
Al final, los jueces de la Corte Suprema concluyeron que los abogados de la compañía estadounidenses habían substanciado sus acciones sobre motivos insuficientemente sólidos de cara a las normas del derecho internacional.
La decisión, leída por el magistrado Stephen Breyer, por lo tanto invalidó el anterior fallo del tribunal de Washington.
El juez conservador Neil Gorsuch, nominado por Donald Trump y solo recientemente en el máximo tribunal, no tomó parte de los debates.



