Desde París (AFP)
La banca griega podría sufrir transformaciones
El sistema bancario griego podría sufrir varias transformaciones, incluida una reducción del número de entidades, aunque Atenas y sus acreedores alcancen un acuerdo.
11 de julio de 2015
Una monedas y billetes de euro, en una imagen tomada en Atenas el 11 de julio de 2015 - AFP/AFP
El sistema bancario griego podría sufrir varias transformaciones, incluida una reducción del número de entidades, aunque Atenas y sus acreedores alcancen un acuerdo.
- LA SITUACIÓN ACTUAL: EL BALÓN DE OXÍGENO DE LOS ELA
Con unos depósitos que se reducen cada día por la retirada de dinero de los ahorradores y privados de acceso a la ventanilla clásica del Banco Central Europeo (BCE), las entidades griegas sobreviven gracias a los préstamos de emergencia del banco, los llamados ELA, que ofrecen unos tipos de interés mucho menos ventajosos.
Los ELA permitieron primero financiar nuevos créditos en lugar de los mercados financieros, que dejaron de prestar dinero a los bancos griegos por la situación del país.
Pero las sumas procedentes de ese mecanismo sustituyen ahora los depósitos y proporcionan una liquidez esencial para el funcionamiento de las entidades.
"Un banco puede morir a fuego lento por culpa de la calidad de su cartera de créditos, pero un problema de liquidez provoca su desaparición instantánea", explicó a la AFP David Benamou, presidente de la sociedad de gestión Axiom AI.
- EN CASO DE INTERRUPCIÓN DE LOS ELA
Los bancos griegos siguen teniendo un colchón de seguridad que debería permitirles asegurar los depósitos de los ahorradores. Pero, en el futuro, el riesgo es que se imponga un control de capitales mucho más estricto que el actual, con incluso la imposibilidad de retirar dinero de los cajeros.
- SI GRECIA SIGUE EN LA ZONA EURO
Los bancos no se salvarán sólo con su permanencia en la zona euro. Según varios observadores, una reestructuración del sistema bancario sería deseable para reducir el número de grandes entidades (cuatro) para conseguir unos actores más sólidos.
Primero habría que analizar las carteras de créditos de los bancos e identificar los préstamos morosos, que podrían juntarse en una estructura aparte, opina un analista del sector bancario.
A diferencia de un rescate bancario clásico, los establecimientos griegos no presentan problemas de solvencia, es decir, tienen suficientes fondos propios (depósitos, títulos de deuda...) para funcionar con normalidad.
Pero, si Grecia se declara en suspensión de pagos, los bancos, que tienen muchos bonos griegos en sus carteras, tendrían un grave problema de solvencia y necesitarían un rescate más clásico.
Las entidades tendrían entonces que ser divididas en dos entre una estructura viable ('el banco bueno'), que seguiría funcionando normalmente, y una estructura que compraría los activos tóxicos ('el banco malo') y que desaparecería tras vender los préstamos morosos en su poder.
Aunque las negociaciones entre Grecia y sus acreedores lleguen a buen puerto, algunos bancos -los más frágiles- podrían verse obligados a fusionarse o a ser absorbidos por otros, lo cual reduciría el número de entidades.
- SI GRECIA SALE DE LA ZONA EURO
La salida de Grecia de la zona euro haría entrar el país y sus entidades en terreno desconocido.
Los bancos estarían obligados a reembolsar los préstamos ELA y podrían utilizar los depósitos de sus ahorradores para ello, aplicando una reducción, según otro especialista del sector bancario.
Podrían, por último, encontrarse en suspensión de pagos y el regulador nacional griego sería el encargado de organizar su rescate (recapitalización, consolidación del sector, nacionalización, etc).


