Desde Milán (AFP)

Italia sale de la recesión, pero su situación sigue siendo precaria

Italia vuelve a crecer económicamente tras una recesión de seis meses, una buena noticia junto con la disminución del desempleo, aunque la situación de la península sigue siendo precaria.

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Un buque, en la terminal de contenedores del puerto de Nápoles, en Italia, el 2 de marzo de 2019 - AFP/AFP/Archivos
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Italia vuelve a crecer económicamente tras una recesión de seis meses, una buena noticia junto con la disminución del desempleo, aunque la situación de la península sigue siendo precaria.

Según los datos provisionales divulgados este martes por el Instituto Nacional de Estadísticas (Istat), la economía italiana volvió a crecer al registrar un crecimiento de 0,2% del PIB en el primer trimestre del 2019.

El Producto Interno Bruto (PIB) de Italia había caído de un 0,1% en el tercer y cuarto trimestre del 2018, lo que indicaba una "recesión técnica".

Italia era el único país de la zona euro en esa situación.

Desde el pasado 10 abril las cifras de la producción industrial registraban un ligero crecimiento, un dato que había sido recibido positivamente.

El aumento de un 0,8% en febrero, seguido de un aumento del 1,9% en enero, terminó con cuatro meses consecutivos de bajas.

El aumento del PIB fue impulsado por todos los sectores, tanto la agricultura como la industria y los servicios, explicó Istat.

La entidad considera que la demanda externa contribuyó a llegar a ese resultado, mientras la demanda interna sigue siendo negativa.

El año anterior en ese mismo periodo el crecimiento del PIB fue del 0,1%.

La tasa de desempleo cayó en marzo 0,4 puntos, ubicándose en el 10,2%.

La reducción fue mayor (-1,6 puntos) entre los jóvenes de 15 a 24 años, la cifra más baja desde octubre de 2011.

Sin embargo, está muy por encima del promedio en la zona del euro, especialmente entre los jóvenes: 30,2% frente a 16%.

Esos resultados fueron inmediatamente reivindicados por la coalición populista en el poder, formada por la ultraderecha Liga y la formación antisistema Movimiento 5 Estrellas.

"Son el testimonio de la fortaleza y el rendimiento de la economía italiana", comentó en una nota el ministro de Economía, Giovanni Tria, quien recordó que Italia es la tercera economía de la zona del euro y el segundo país manufacturero de Europa.

"La dirección tomada por el gobierno es correcta, ¡estamos avanzando como un tren para el cambio!", declaró notablemente satisfecho el ministro de Trabajo y viceprimer ministro Luigi Di Maio, líder del M5E.

"Estamos creando un mercado laboral que garantiza estabilidad a los trabajadores", agregó al referirse al llamado "decreto dignidad", que limita el uso de contratos de duración determinada (CDD), penaliza los despidos y las deslocalizaciones.

- No todo lo que brilla es oro -

Hace tan solo tres semanas, como resultado del clima económico sombrío, el gobierno había tenido que revisar drásticamente sus pronósticos.

En lugar de un crecimiento del 1% para 2019, calculaba un 0,2%.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) predecía un 0,1% y algunos expertos y organizaciones eran aún más pesimistas, entre ellos el Oxford Economics y la OCDE, que pronosticaban recesión durante todo el año.

El gobierno italiano también había elevado su pronóstico de déficit público al 2,4% del PIB en 2019 contra el 2,04%, aún si ello implicaba entrar en conflicto con la Unión Europea, que presiona para que Italia reduzca su enorme deuda pública de cerca 2.300 billones de euros.

Pese a los buenos resultados de las últimas semanas y al hecho de que las agencias internacionales no le han bajado la calificación a Italia en sus últimos boletines, los expertos advirtieron sobre la fragilidad de la economía debido a su baja productividad.

"La recesión no ha terminado", recordó el economista Lorenzo Codogno, ex secretario del Tesoro italiano y fundador de la firma LC Macro Advisors.

"No todo lo que brilla es oro", advirtió al reiterar que "las perspectivas para los próximos meses son débiles" debido a la "desaceleración" del comercio mundial.

La demanda de productos italianos en Alemania y Turquía ha bajado, según datos de Istat y la confederación de industriales, Confindustria, teme de nuevo una fuerte caída en corto tiempo.

Por otro lado el índice de confianza del consumidor sigue bajando y en abril registró su nivel más bajo desde agosto de 2017.





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