Desde Atenas (AFP)
El Gobierno se reúne en Atenas tras un maratón europeo poco concluyente
El Gobierno griego se reúne este sábado, después de un maratón europeo poco concluyente, tras el que Atenas reiteró su demanda de un nuevo plan de ayuda, y antes de una semana de reuniones de alto riesgo.
7 de febrero de 2015
- AFP/
El Gobierno griego se reúne este sábado, después de un maratón europeo poco concluyente, tras el que Atenas reiteró su demanda de un nuevo plan de ayuda, y antes de una semana de reuniones de alto riesgo.
La posición del gobierno, y el tiempo que pasa cuando hay fechas límites y cruciales para cumplir con sus acreedores, llevaron a la agencia Standard and Poor's a degradar de un nivel la calificación del país, de 'B' a 'B-', y amenazó con ir más lejos.
Moody's acentuó la presión por la noche, al anunciar que ponía la nota griega "en examen de cara a una degradación" por "la alta incertidumbre de las negociaciones entre Grecia y sus acreedores públicos".
El Gobierno griego pide 1.900 millones de euros a los bancos centrales de la Eurozona por los beneficios que han obtenido con sus haberes en títulos griegos y la extensión de su capacidad de endeudamiento fijado por sus acreedores en 15.000 millones de euros en 2015, repitió el viernes una fuente gubernamental.
- "Sin presión ni chantaje" -
La financiación-puente debe permitir "negociar sin presión y sin recurrir al chantaje", según la fuente.
El mensaje va dirigido a Berlín, que juega con el reloj mientras se van cerrando las fuentes de financiación de Grecia y a todos los partidarios europeos de una línea dura. "Nosotros no practicamos las financiaciones-puente", espetó el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, según la agencia Bloomberg.
Grecia se juega el todo por el todo el miércoles ante el Eurogrupo y sus 19 ministros de Finanzas antes de una cumbre de jefes de Estado y Gobierno de la Unión Europea en Bruselas.
Para entonces, el Gobierno griego debe afinar su estrategia y este sábado el Consejo de Ministros se reúne por segunda vez en tres días.
Atenas mantiene una reivindicación vital del Gobierno Tsipras: quedar liberado de los acuerdos suscritos desde 2010 que imponen un programa de rigor considerado humillante a cambio de préstamos superiores a 200.000 millones de euros.
Grecia quiere partir sobre nuevas bases, con una deuda aligerada a base de montajes financieros sofisticados y menos obligaciones presupuestarias. Estima que un nuevo plan le permitiría afinar sus demandas y poner a punto un ambicioso programa de reformas, sobre todo fiscales.
- Intransigencia de Alemania -
Pero, para Alemania, Grecia debe cumplir los compromisos pasados y el calendario definido, sin régimen de excepción ni siquiera temporal.
La cuenta atrás apremia más que nunca a Atenas, que el 28 de febrero se puede ver privada de toda ayuda internacional. Su financiación pende sólo de un hilo de seguridad del Banco Central Europeo, el mecanismo ELA.
La reunión del Eurogrupo sobre Grecia "era esperada y es bienvenida", indicaron con anterioridad fuentes cercanas al primer ministro Alexis Tsipras a su regreso de un maratón de entrevistas en Roma, París, Bruselas, Fráncfort y Berlín para rodar sus argumentos contra la austeridad.
Tsipras, que compagina campaña europea con compromisos nacionales, recibió el apoyo de miles de manifestantes en la noche del jueves en Atenas. Este domingo, debe presentar su programa al Parlamento, seguido de un voto de confianza previsto el martes.
Esto no debería facilitar mucho el diálogo europeo: varias promesas antiausteridad de su partido Syriza horripilan a los partidarios europeos del rigor, como el aumento del sueldo mínimo, la contratación de funcionarios o la suspensión de las privatizaciones.
Frente a Atenas, el campo de la disciplina presupuestaria se organiza, con Berlín secundado por Lisboa y Madrid, apenas cerradas las ayudas europeas.
Italia y Francia adoptaron una línea más conciliadora, pero rechazan que un aligeramiento de la deuda griega penalice a sus contribuyentes. Para intentar dar un poco más de margen de maniobra a Grecia, el ministro italiano de Economía, Pier Carlo Padoan, afirmó que el Eurogrupo "no es un lugar de conflicto entre un equipo y otro, sino de búsqueda constante de soluciones compartidas".
"Estados Unidos considera que es muy importante que el gobierno griego trabaje en cooperación con sus colegas europeos y el FMI" (Fondo Monetario Internacional), terció el viernes el embajador estadounidense en Atenas, David Pearce.
La reunión extraordinaria del Eurogrupo el miércoles estará precedida por una cita de los ministros de Finanzas del G20, el lunes y martes en la ciudad turca de Estambul. "Grecia no figura naturalmente en la agenda oficial, pero se puede esperar probablemente que tenga un papel en los encuentros bilaterales" al margen de la cumbre, estimó un portavoz del ministerio alemán de Finanzas.
Los analistas de Capital Economics estimaron el viernes que Grecia "nunca ha estado tan cerca de una salida del euro".

