Desde Bruselas (AFP)
El Eurogrupo debate la elevada deuda griega con una Alemania reticente
La espinosa cuestión de la deuda griega centrará el lunes la reunión de los ministros de Finanzas de la zona euro, aunque no se espera un acuerdo por la oposición de Alemania a realizar concesiones a Grecia meses antes de las cruciales elecciones legislativas germanas.
3 de diciembre de 2016
El primer ministro griego, Alexis Tsipras, escucha un discurso del presidente estadounidense, Barack Obama, el 16 de noviembre de 2016 en la Fundación Centro Cultural Stavros Niarchos en Atenas - AFP/AFP/Archivos
La espinosa cuestión de la deuda griega centrará el lunes la reunión de los ministros de Finanzas de la zona euro, aunque no se espera un acuerdo por la oposición de Alemania a realizar concesiones a Grecia meses antes de las cruciales elecciones legislativas germanas.
"El Eurogrupo podría no ser concluyente", reconoció el jueves el comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, quien días antes en Atenas se había mostrado optimista sobre "un acuerdo global antes de final de año", también en el tema de la deuda.
Pese a estar sumida en un rescate financiero desde 2010 a cambio de duras reformas, la deuda pública griega se sitúa en torno al 180% de su PIB, un nivel insostenible para el Fondo Monetario Internacional (FMI), que rechaza participar en el tercer plan de ayuda vigente si los acreedores europeos de Atenas no abordan esta cuestión.
Sin embargo, esta opción choca de plano con la posición defendida por el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, para quien Grecia puede recuperarse si aplica las reformas reclamadas y alcanza un objetivo de excedente primario (excluyendo los intereses de la deuda) del 3,5% en 2018.
Para la institución financiera internacional con sede en Washington, este objetivo "irreal" podría alcanzarse si los griegos adoptan nuevas medidas, incluso después del fin del programa de ayuda en 2018, una opción rechazada por Atenas el jueves.
Una propuesta en esta línea podría provocar que Grecia abandonara la mesa de negociación, señala una fuente europea cercana a las negociaciones, lo que abriría la puerta a otra reunión de los ministros en diciembre.
La situación financiera griega ha protagonizado en los últimos años largas reuniones de crisis de los responsables de Finanzas.
Ahora, el objetivo es en cambio "desdramatizar" la cuestión griega, indicó una fuente diplomática, descartando un nuevo encuentro en 2016.
El contexto no invita a añadir una nueva crisis en la Unión Europea, un día después de un referéndum constitucional en Italia, cuyo resultado podría sacudir los mercados financieros, y meses antes de elecciones legislativas cruciales en Holanda, Francia y Alemania en un momento de auge ultraderechista.
Para evitar una nueva crisis, los griegos podrían aceptar esfuerzos adicionales a cambio de discusiones sobre su deuda.
E, incluso, los ministros podrían "plantear" medidas de alivio de la deuda más importantes para 2018, espera Moscovici.
- Advertencias a la Comisión -
El alivio de la deuda griega no será el único tema controvertido.
La propuesta de la Comisión Europea de aumentar el gasto público en un 0,5% del PIB en la eurozona provocó el rechazo especialmente de Alemania y Holanda, los dos únicos países en medida de llevarlo a cabo.
Tras años de una impopular política de austeridad, que impulsó el sentimiento antieuropeo en el bloque, el objetivo de Moscovici es estimular el crecimiento en la zona euro en su conjunto.
"El papel de la Comisión es evaluar si los presupuestos (...) de cada uno de los países corresponden a las reglas" europeas, advirtió en el parlamento alemán el ministro Wolfgang Schäuble.
En la misma línea, para su homólogo holandés y presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, "corresponde a cada Estado decidir qué hace con su margen presupuestario".
Según una fuente diplomática, la propuesta del ejecutivo comunitario busca entender la "zona euro como un conjunto", en la línea de los principios de la unión monetaria.
Aunque los diferentes gobiernos nacionales son los encargados de fijar su política fiscal, estas deberían ser "coordinadas" entre los 19 países del euro, añadió.




