Desde Berlín (AFP)

El acuerdo sobre Grecia es "duro" para los griegos y para los países del euro, dice Merkel

El acuerdo alcanzado el lunes para otorgar a Grecia un nuevo rescate a cambio de reformas es "duro" tanto para los griegos como para los otros países de la eurozona, declaró este viernes la canciller alemana, Angela Merkel.

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La canciller alemana, Angela Merkel, defiende ante el Bundestag, en Berlín, el acuerdo con Grecia el 17 de julio de 2015 - AFP/AFP
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El acuerdo alcanzado el lunes para otorgar a Grecia un nuevo rescate a cambio de reformas es "duro" tanto para los griegos como para los otros países de la eurozona, declaró este viernes la canciller alemana, Angela Merkel.

"No hay ninguna duda de que el resultado del lunes por la mañana es duro para la gente en Grecia, pero también para los demás", dijo Merkel, que trata de convencer a los diputados alemanes de que le concedan el mandato para negociar un tercer plan de ayuda al país heleno.

Para la canciller, este acuerdo, que definió como el "último intento" de negociar, exige una "solidaridad sin precedentes" para unos y "exigencias sin precedentes" para los griegos.

"Sé que muchos de ustedes tienen dudas y están preocupados", dijo a los diputados del Bundestag, que van a pronunciarse sobre el principio de esta ayuda. "Nadie puede borrarlas de un manotazo", pero "seríamos totalmente irresponsables si no tratáramos de tomar esta vía", ya que la "alternativa sería el caos garantizado", dijo.

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Calendario del proceso de validación de los puntos del acuerdo entre Grecia y la zona euro del 13 al 20 de julio (AFP/AFP)

El parlamento griego adoptó el jueves una serie de duras reformas exigidas por sus acreedores como condición previa para un nuevo plan de ayuda, estimado en un importe entre 82.000 y 86.000 millones de euros en tres años.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, afirmó este viernes que el acuerdo sobre un tercer plan de ayuda a Grecia "no supone una garantía sobre la continuidad del proceso", en una entrevista con varios medios europeos. "Este acuerdo no es una garantía para los próximos años, pero ha permitido evitar el riesgo de caos, de una bancarrota griega", aseguró Tusk, según el texto francés de esta entrevista publicada, entre otros, por los diarios Frankfurter Allgemeine Zeitung (Alemania), Le Monde (Francia) o Kathimerini (Grecia).

"No tenemos garantías sobre la continuidad del proceso, que es complicado. Hay trampas", insistió. "No puedo excluir que no necesitemos otra cumbre este verano, pero espero que no sea necesario", confió.

Sobre Alemania, Tusk negó que hubiera salido "ganadora" de las negociaciones, "ya que es el país que más deberá prestar a Atenas". También aseguró que Alemania no formaba parte de los negociadores más duros en las discusiones del pasado fin de semana. "La canciller (Angela Merkel) está dispuesta a llegar a un compromiso. Pero ciertos Estados miembros temen que el acuerdo sea rechazado por sus parlamentos nacionales", explicó.

Precisó además que había solicitado la intervención del primer ministro holandés, Mark Rutte, porque sentía que "sería el mejor representante de esos Estados".

Tusk también se pronunció sobre la crisis griega, descartando el riesgo de un "contagio económico" a otros países de la UE. "Sobre todo me inquieta el riesgo de contagio político e ideológico", aseguró.

"Con lo que ocurre en Grecia, ha llegado la ilusión ideológica de que es posible cambiar el curso de Europa, que podemos construir otra opción a la visión tradicional de Europa, al discurso de la austeridad", manifestó.

Sin embargo, Tusk rechazó la idea de que la eurozona quiera hacer pagar a Tsipras por ese riesgo de contagio político. "No puedo aceptar el argumento de que Grecia o Tsipras hayan sido castigados", aseveró.

Paralelamente, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, dijo este viernes que un alivio de la deuda griega es indispensable para que el plan de ayuda europeo a ese país sea viable y explicó que esto condicionaría la participación de su institución en el rescate.

"La respuesta es bastante categórica: 'no'", respondió Lagarde interrogada sobre la viabilidad del plan acordado el lunes en Bruselas sin una reestructuración de la deuda helena. "Es la razón por la que los socios europeos admitieron el alivio de la deuda", precisó a la radio francesa Europe 1, insistiendo en que ese principio está "establecido", aunque no "la cantidad ni las modalidades".

La directora gerente del FMI condicionó la participación de su institución en el plan de rescate a que se produzca ese alivio. "Para que participemos, es necesario un programa completo y desde nuestro punto de vista", esto significa que Grecia debe reformarse y disciplinarse, pero además los acreedores deben reestructurar la deuda.

En cuanto a las modalidades, Lagarde excluyó transferencias presupuestarias y reducciones de la deuda, decantándose por "el otro procedimiento" que "consiste en prolongar considerablemente los vencimientos, alargar igualmente el periodo de gracia -periodo en el que no se efectúa ningún reembolso- y reducir los intereses al mínimo" para "que la deuda sea sostenible".

Por otro lado, Lagarde consideró que la reapertura el próximo lunes de los bancos griegos, cerrados desde el 29 de junio, era "bastante probable" y afirmo que su cierre había sido "absolutamente necesario" para evitar una fuga de capitales que habría sido "desastrosa" para los ahorradores y para el conjunto del sistema bancario.




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