Desde Burdeos (Francia) (AFP)

Después de España y Portugal, la ola de calor se extiende a Francia y Reino Unido

Después de España y Portugal, Francia y Reino Unido se preparaban para la llegada de una excepcional ola de calor a partir de este miércoles, la segunda en apenas un mes, con temperaturas superiores a los 35 ºC.

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Un incendio forestal en Casais do Vento, Alvaiazere, Portugal, el 10 de julio de 2022 - AFP/AFP
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Después de España y Portugal, Francia y Reino Unido se preparaban para la llegada de una excepcional ola de calor a partir de este miércoles, la segunda en apenas un mes, con temperaturas superiores a los 35 ºC.

Según los científicos existe una relación directa entre las olas de calor y el cambio climático, ya que las emisiones de gases de efecto invernadero aumentan su intensidad, duración y frecuencia.

La ola de calor que se instaló en Europa occidental "afecta principalmente a España y Portugal, pero está previsto que se intensifique y extienda", declaró en Ginebra Clare Nullis, portavoz de la Organización Meteorológica Mundial.

Estas temperaturas extremas producen "sequías" e impactan a los "glaciares en los Alpes", advirtió la vocera, una semana después del desprendimiento de una parte del glaciar italiano de la Marmolada, que dejó once muertos.

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Una piscina de Madrid, donde se registraron temperaturas cercanas a 40°C, el 12 de julio de 2022 (AFP/AFP)

En Francia, dos incendios calcinaron 1.000 hectáreas de bosque el martes en la región de Burdeos (suroeste).

El mayor destruyó 800 hectáreas de pinos cerca de Landiras, a unos 40 kilómetros de Burdeos.

El segundo se declaró cerca de la turística Duna de Pilat, situada en la bahía de Arcachon. Las llamas, que consumieron unas 180 hectáreas de viejos pinos, obligaron a evacuar a unos 6.000 campistas de forma preventiva.

En Francia, la ola de calor durará al menos hasta inicios de la próxima semana. En el suroeste del país se esperan temperaturas de hasta 38 ºC este miércoles.

La primera ministra, Elisabeth Borne, urgió a su gobierno a movilizarse frente al "rápido impacto" del calor "en la salud de la población, en particular de los más vulnerables".

- Ahorrar agua -

En el Reino Unido, el servicio meteorológico emitió un aviso naranja ante una "ola de calor extrema" a partir del domingo, con temperaturas superiores a los 35 ºC.

La compañía de agua instó a los británicos a ahorrar hasta la última gota, lo que incluye calentar sólo lo estrictamente necesario para su taza de té.

Con el mercurio por encima de los 40°C, España y Portugal siguen sufriendo un calor sofocante.

Todavía con el recuerdo de los incendios de 2017, que dejaron un centenar de muertos, los que asolaron el centro de Portugal durante el fin de semana se reavivaron el martes por la tarde, provocando la evacuación de varios pueblos y la movilización de más de mil bomberos.

Según imágenes de las televisiones locales, bomberos y vecinos intentaban frenar el avance de las llamas, que amenazaban a varias localidades de los municipios de Leiria, Pombal, Ourém y Alvaizere, a poco más de 100 km al norte de Lisboa.

Además, el riesgo de incendios llevó a las autoridades a cerrar el parque de Sintra, situado al oeste de Lisboa, donde varios palacios atraen a turistas del mundo entero.

"Las previsiones meteorológicas para los próximos días siguen siendo extremadamente preocupantes por el riesgo de incendios", dijo el martes el primer ministro Antonio Costa.

- "Es un infierno" -

En España, las temperaturas superaron la barrera de los 40 ºC en muchas partes del país, y, especialmente relevante, fue el calor que asoló a Galicia, una región atlántica tradicionalmente fresca: Ribadavia alcanzó los 43,5 ºC, y Orense los 43,2 ºC.

Menos sorprendentes en el contexto de una ola de calor, fueron los 43,9 ºC de la ciudad de Mérida (suroeste).

El pico de esta ola de calor, la segunda en un mes tras otra registrada a mediados de junio, debería durar en el país hasta el jueves.

En Madrid, el calor era extremadamente difícil de soportar en las oficinas no climatizadas.

"Es un infierno", suspiraba, con el sudor en la frente, Dania Arteaga, una venezolana de 43 años que limpiaba la vitrina de una tienda en el centro de la capital española.

Joaquín Abad, un fontanero de 46 años, explicó que decidió acortar su jornada: "las horas de calor se notan muchísimo más este año que el año pasado" y "esta es la única manera" de trabajar en días así.

Azuzados por las altas temperaturas, varios incendios forestales avanzaban en distintos puntos del país. Uno de ellos, en Extremadura (oeste), ya había quemado 2.500 hectáreas de vegetación.

Según el gobierno, entre el 1 de enero y el 3 de julio, 70.354 hectáreas de bosque quedaron calcinadas en España, casi el doble (+87%) de la media de los últimos diez años.




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