Noches de Danzas, noches de amor y pasión
Un espectáculo visual inspirador. La propuesta audaz del I encuentro “Danza Viva” realizado los días 16 y 17 de enero en el teatrín de INC te invita a ser partícipe del inmenso potencial creativo que se va gestando entre nuestros jóvenes valores del ballet, de la danza contemporánea local y nacional.
20 de enero de 2009 » Archivo
Por: Ivanova Carvajal J.
Revista.Las Sumas Voces
La imaginación de los bailarines, impregnada de sutil erotismo se fusionó con el talento interpretativo al compás de cada pisada rimbombante que sobre un escenario sencillo, sin artificios y moderadamente iluminado cada bailarín plasmó su pasión aquellas dos noches. Un total de 8 bailarines.
Cuatro mujeres, cinco hombres brindaron una performance notable. Las tres parejas de ballet clásico, poseedoras de una gran destreza rítmica representaron sus respectivas piezas con esmerada incandescencia.
Sus pasos reflejaron elocuente regularidad y elegancia motriz. Sus brazos y manos guiados por un carácter alborozado y emotivo, como si de contemplar en vivo una bandada de enérgicos pajarillos revoloteando por primera vez sobre su nido se tratase, trazaban vigorosas figuras en el aire que nosotros, los espectadores, intentábamos reconocer un tanto embelesados.
El vaporoso vestuario de las jóvenes se caracterizaba por su colorido vibrante. Cada pareja demostró con creces una impetuosa mezcla de garbo y corazón en sus bailes. Luego sucedieron los números unipersonales.
Destacando por sus guiños sensuales a la danza de cabaret el de la bailarina Michelle Pereda. Vestida de negro con un diminuto traje, ajustado como un guante, con la espalda y las extremidades inferiores al descubierto, sus movimientos eclécticos exudaban sublime aplomo, arrobaban al son de una tonada que por unos instantes nos recordaba uno de aquellos tangos que tanto popularizara Carlos Gardel. Similar desempeño en la contraparte masculina generó el bailarín Bruno Silva con una danza frenética de pelvis.
Muy ligero de ropa, sus pectorales relucían armoniosamente. Sacudiendo sus caderas, el bailarín ruborizó a varias féminas ahí presentes que no dejaron de susurrar tal osadía. Mención aparte merece el encomiable valor que tuvo María del Mar Llontop, la organizadora de este auspicioso encuentro de danza viva acontecido en nuestra ciudad que una vez más vuelve a confirmar por qué Trujillo es un semillero de talento artístico in cresecendo.


