DE MÁSCARAS Y OTROS DEMONIOS
La máscara siempre ha sido una fascinación para el hombre. Pues no solo es la representación de otro, sino la reafirmación de uno mismo, el artificio para mostrar lo que no nos atrevemos a mostrar.
27 de mayo de 2008 » Archivo
En un carnaval simbólico, Romina Reveco emprende su primera individual con cuadros que exploran el dibujo y la pintura para enrostrarnos lo que más tememos: mirarnos.
Ir más allá de la piel y del disfraz. Descubrir a través de una mirada la voz inoída del interior. Convertir la pintura en el tránsito de un discurso que invade cada espacio ocupado por la sombra, por aquellos fantasmas que se desprenden de la vigilia, para encarnar una especie de verdad cuya realidad está en el ocultamiento.
Romina Reveco (Trujillo,1984) con su muestra “La voz a través de la máscara” inventa una geografía donde mantiene vivo el desfile de máscaras que cada uno encarna, aquellas emociones que se mueven etéreas al compás de una música silenciosa para extraviarse en un laberinto, y aparecer de nuevo, convertido en la sublime forma o en el caos amenazador.
No podemos ser otros, no podemos escapar de nosotros mismos. Encarnamos lo que existe detrás de los velos. La artista tiene una intención narrativa de develarlo todo a través de las líneas, pero sin la tensión inmediata de expresar estados emotivos que se agotan en el grito. No desea ser expresión que estalla, sino símbolo que intenta una liberación, un más allá del desgarro inocente.
El espectador se sentirá frente a la presencia de un carnaval, en su sentido real, que es la manifestación de la presencia y dinámica de actitudes que buscan el equilibrio y la unificación de dos polos opuestos en la unidad. Su universo flota en una danza extática, animales luminosos que simbolizan el cambio, seres entre angélicos o demoníacos que se rozan en conmemoración de la vida más allá de la piel o el encierro de muchas formas para acercarse a la liberación.
La presencia de cuerpo es una constante en el territorio que crea la artista, pero al ser tocados por ella, se transforma en una nueva entidad que se despoja de la carne para ser solo la representación de estados íntimos. De esa forma, el erotismo no es el encuentro carnal, sino la búsqueda de religarse en una experiencia poética.
Ella pinta como si estuviese poseída por una fuerza que lo hace desarraigarse de lo aprendido, e inventar una nueva mitología, un nuevo simbolismo. Una sutil correspondencia entre su mundo sensible y el mundo del espíritu.
Así como los antiguos hombres no trataban de representar su vida cotidiana en los muros, sino su concepción de modelos ideales, Romina usa al arte como único vehículo para comunicar la experiencia trascendental del tránsito humano, la nostalgia por un mundo del cual todos nos hemos extraviado, para ocultarnos a través de la máscara que representamos. En una sola palabra, la artista nos empuja al atrevimiento de mirarnos desnudos, como la última valentía.
Muestra : “La voz a través de la máscara”
Artista : Romina Reveco
Sala del : EL CULTURAL, Trujillo
Todo Junio



