CÓLERA, DENGUE Y MALARIA PODRÍAN APARECER SI NO SE TOMAN MEDIDAS DE PREVENCIÓN
Co fenómeno del niño, contaminación del agua favorece aparición de enfermedades.
7 de septiembre de 2006 » Archivo
“Los efectos del Fenómeno del Niño sobre la población son diversos e influyen entre si. Por ejemplo, debido a que es usual el colapso de los sistemas de agua, alcantarillado y redes de luz las enfermedades que se observan con más frecuencia son las enfermedades diarreicas”, señaló el doctor Héctor Mondragón Arrascue, especialista de EsSalud.
Según las estadísticas nacionales, en 1997 hubo tres mil 274 casos de cólera y 27 muertos en todo el país. En 1998 se registró cerca de 42 mil casos con 368 fallecidos (una letalidad cercana al 1%) y este aumento está relacionado al aumento se la temperatura en el Océano Pacífico a causa de este fenómeno, por lo que desde el punto de vista epidemiológico, el cólera constituye una prioridad para la toma de medidas de salud pública.
La gravedad de los efectos de este fenómeno natural en los sistemas de agua por ejemplo, unida a la situación social de miles de familias peruanas, recrudece las posibilidades de que las inundaciones produzcan mayor número de enfermedades transmitidas por el agua y aumenten el riesgo de contraer enfermedades transmitidas por roedores o por contacto con agua contaminada. Por ello, se dan las condiciones favorables para la reproducción de los vectores que producen dengue, fiebre amarilla y malaria.
“Generalmente las reservas de agua potable son afectadas por las inundaciones dañando la calidad del agua con químicos (como pesticidas y otros deshechos biológicos o producidos por el hombre) que son arrastrados hacia riachuelos por la lluvia. Además, las plantas de tratamiento o las tomas de agua suelen dañarse, cortando las reservas y generando enfermedades porque las personas deben beber agua contaminada”, subrayó el doctor Mondragón, jefe de la Oficina de Inteligencia Sanitaria del Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins.
La malaria y otras enfermedades endémicas se incrementan durante el Fenómeno del Niño por el incremento de las temperaturas, que acorta el período larvario de los mosquitos e incrementan su población. Esto se agrava porque los caudales de los ríos disminuyen y facilitan la formación de lagunas y charcos estancados, donde los mosquitos forman sus colonias.
Cabe señalar que los fenómenos climatológicos causan las llamadas “enfermedades reemergentes” (aquellas supuestamente controladas, que vienen descendiendo o que prácticamente desaparecieron) que constituyen una amenaza sanitaria y que frecuentemente reaparecen en proporciones epidémicas. Por ello es necesario que las políticas de salud refuercen los aspectos preventivos para evitar que los efectos negativos en la población sean difíciles de controlar y corregir.




