Los Fogones Mágicos

Los "Fogones Mágicos" fueron espacios diseñados especialmente para aquellas cocinas campestres, donde se pudo disfrutar de peculiares platos como el chancho al palo o la pachamanca.



Fueron cinco los establecimientos invitados a desempacar sus delicias al fogón: Chancho al palo del Rancho de Robertín de Huaral, la pachamanca del maestro Jesús Gutarra, la caja china de Juan Talledo, y el cilindro mágico de Pedro Pérez fueron los caporales de la cocina a la brasa.

El respaldo del público no se dejó esperar y las colas estuvieron presentes los cuatro días de feria en estos espacios que podían ser ubicados fácilmente desde cualquier punto del Parque de la Exposición. Bastaba alzar la mirada y seguir el humo de sus fogones. Si había que esperar 45 minutos por uno de estos platos, pues el tiempo era lo de menos si al final se podía literalmente “limpiar” estos platos por los que, por ejemplo, hay que viajar hasta el norte chico.