La Necromancia o Adivinación por los Muertos

Es un método de adivinación del futuro, que consiste en invocar a las almas de los muertos e inspeccionar sus cadáveres para conseguir revelaciones. Es una práctica antigua tradicional en varias culturas, considerada dentro de la magia negra.


 

 
 

 

Este arte adivinatorio se usa desde tiempos antiguos, y según los historiadores, ha sido uno de los métodos más usados en el pasado, para tratar de resolver cuestiones del futuro.
 
Asimismo, los estudiosos afirman que los griegos, especialmente los tesalienses, esparcian sangre tibia sobre un cadáver para conocer su porvenir
 
Los griegos, aconsejados por un hechicero, hacian una expiacion antes de comenzar la ceremonia, y tambien dedicaban algunos sacrificios al fallecido, ya que se creia que si no se realizaban estos preambulos, el difunto no atenderia a las preguntas. 
 
Una vez realizado esto, los consultantes esparcian sangre tibia sobre el cadaver y a partir de esto ya interpretaban el futuro.
 
La forma de practicar la necromancia por parte de los romanos era algo diferente. Desenterraban un cadaver, realizaban una ceremonia alrededor de el, invocaban a su espiritu para despertarlo y empezaban a realizar las preguntas sobre cuestiones futuras.
 
También el pueblo asirio practicaba este tipo de mancia, asi como los antiguos judíos. 
 
En el caso de los judíos, le torcian el cuello a un cabrito hasta matarlo. Entonces le cortaban la cabeza, le echaban abundante sal y lo embalsamaban. 
 
Con posterioridad, en una lamina de oro, era grabado el nombre del espiritu para quien iba dedicado el sacrificio. 
 
Ya finalmente colocaban la cabeza del animal sobre la pieza de oro, y rodeandola de cirios, adoraban la cabeza como si de un idolo se tratara, para hacer que les contestara.
 
El caso clásico de necromancia es el de la bruja de Endor, descrita en la Biblia (1 Samuel 28), donde ésta invocó al espíritu de Samuel en presencia de Saúl. Ya en el Deuteronomio se previene contra la práctica canaanita de practicar la adivinación mediante el recurso a los muertos.
 
También, Estrabón habla de la necromancia como la forma principal de adivinación entre los pueblos de Persia y se cree que estuvo también muy extendida entre los caldeos, en Etruria y en Babilonia. 
 
En la obra de Homero, "La Odisea", Odiseo viaja al Hades y trata de invocar a los espíritus de los muertos mediante hechizos que le enseñó Circe.
 
Ya Von Esechbach cita la necromancia en el Perzeval, un mago llamado Clinschor aprende en la antigua Persia (Persida) el poder de controlar todos los espíritus que habitan entre la tierra y el firmamento.
 
También existen casos de necromancia en la mitología nórdica, con el mismísimo Odín llegando a llamar a los muertos para que realicen predicciones sobre el futuro. 
 
En Grecia, Roma y Cartago debió ser popular, tanto en su vertiente de invocación a los espíritus como de adivinación mediante los cadáveres.
 
Los indigenas americanos de la costa este de Norteamerica tambien practicaron la necromancia. 
 
Se cree que fue asi cuando el jefe de una tribu india murio y otra tribu enemiga robo el cuerpo pocas horas despues del fallecimiento. 
 
Los indios dibujaron un circulo en la tierra, colocaron el cuerpo del jefe encima y empezaron a preguntar acerca de las posibilidades de caza -muy escasas en esas fechas- y sobre el futuro de la tribu en general.
 
La necromancia, sobre todo en su forma de invocación de los espíritus de los muertos con propósitos mágicos o adivinatorios, es práctica común en religiones antiguas provenientes del África como el voodoo, el palo mayombe y ciertas ramas del espiritismo y la santería.
 
El fundamento de la necromancia es que la muerte es capaz de ver el futuro, y al realizar su practica, se le conjura para que describa lo que ve. 
 
Sus armas para adivinar no se basan en materiales mundanos, como piedras, nubes o huesos. En realidad se basa en descensos al otro mundo y rituales y visitas de fallecidos.
 
Manifestándose aún en la actualidad, las sesiones espiritistas en las que se busca responder preguntas mediante la intervención de un espíritu son un ejemplo de nigromancia moderna. Una de las ténicas más conocidas en la ouija.