La redundancia en nuestro lenguaje

La redundancia es un vicio muy común de nuestro lenguaje, que consiste en hablar o escribir palabras innecesarias o que sobran, dentro de una oración, párrafo o modo de expresión.



 
Este concepto se utiliza para determinar el uso excesivo de un concepto o de una palabra, así como la repetición de una información contenida en un mensaje.
 
Lo redundante no aporta nuevos datos, sino que repite algo que ya se sabe, o que se desprende de otras partes de los contenidos mencionados. 
 
Ejemplo: 
 
Dile a Enrique que suba arriba
(Es imposible “subir abajo”, por lo que “Dile a Miguel que suba” ya aportaría todo el sentido).
 
Los científicos han descubierto cuatro especies diferentes
(no hay dos especies iguales, por lo que si hablamos de cuatro especies, no tiene sentido aclarar que son diferentes).
 
La editorial publicó tres obras póstumas del autor tras su muerte
(todo lo “póstumo” tiene lugar después de un fallecimiento).
 
Hay dos tipos de redundancia:
 
  • De Contenido: esto tiene que ver con las repeticiones de ideas, que solamente se justifican cuando la segunda expresión sirve para modificar a la primera, alterando o corrigiéndola, o cuando sirve para descubrir el estado de ánimo de la persona.
 
Ejemplo: 
 
Vuelva usted a empezar de nuevo
 
En donde: vuelva y de nuevo son ideas repetidas
 
Mi único amor, mi soporte, mi consuelo
 
En donde: el posesivo "mi" es innecesario, porque se refiere a la misma persona
 
Lo correcto es:
 
Vuelva a empezar o Empiece nuevamente
 
Mi único amor, soporte y consuelo
 
  • Formal: Es cuando la repetición constante de unas cuantas palabras en un texto corto indica que la persona tiene pobreza léxica en el vocabulario.
 
Ejemplo: 
 
El día de hoy se inició Mistura 2012
 
En donde: la palabra "día" es innecesario
 
Lo correcto es:
 
Hoy se inició Mistura 2012
 
En poesía, las repeticiones son recursos de estilo que emplea el escritor para destacar la idea o poner forma a la descripción que plasma en sus escritos.
 
Ejemplo:
 
La luna vino a la fragua con su repetición de nardos. El niño la mira. El niño la está mirando. Llovía, llovía, llovía, como si nunca hubiera llovido sobre la tierra.