Diferencia entre agnósticos y ateos

Cuando hablamos de creer o no creer en Dios, ello provoca grandes discrepancias y fuertes conflictos, y una de las discusiones que suelen causar confusión es la definición de ser ateo y ser agnóstico, que a continuación trataremos.


 


Tomando en primera instancia lo que manifiesta la Real Academia Española (RAE), ella define estos términos de la siguiente manera: 

Agnóstico: Es la persona que declara inaccesible al entendimiento humano, todo conocimiento de lo divino y de lo que trasciende la experiencia.
 
Ateo: Que niega la existencia de Dios en todo aspecto y sentido.
 
La mayoría de personas que pertenecen a diversas religiones, sean cristianas, judaicas o musulmanes, etc., creen en la existencia de Dios todopoderoso, y que lo conocieron mediante su experiencia o comunión con él, es decir, que sintieron su espíritu y poder.
 
Sin embargo, los agnósticos y los ateos sostienen todo lo contrario, aunque con marcadas diferencias entre ellos. 
 
Los ateos tienen un pensamiento que niega rotundamente la existencia de un dios, debido a que no existen pruebas que demuestran lo contrario a lo que ellos pregonan. Los ateos se consideran personas libres de pensamiento y rechazan con firmeza la idea de la presencia de una divinidad superior.
 
Los agnósticos en cambio, señala que el ser humano no tiene la capacidad de afirmar y entender si existe o no un dios, es decir, que no lo afirma, pero tampoco niega que pueda existir una deidad superior, una postura que nos lleva a comprender que los agnósticos tienen dilemas sobre la presencia de un dios.
 
En conclusión, se distingue la persona atea de la persona agnóstica, en que la primera niega totalmente la existencia de un dios o de dioses, y la segunda puede creer o no creer que exista un dios o varios dioses, sin embargo lo que nunca hará es afirmarlo categóricamente.