Desde Washington (AFP)
Irán representa una amenaza creciente de ciberataques contra EEUU
Irán representa una creciente amenaza para los sistemas computarizados de Estados Unidos y ha lanzado cada vez más ciberataques sofisticados, así como espionajes contra objetivos estadounidenses, según un estudio publicado el jueves.
16 de abril de 2015
Irán representa una amenaza creciente de ciberataques contra EEUU - AFP/AFP/Archivos
Irán representa una creciente amenaza para los sistemas computarizados de Estados Unidos y ha lanzado cada vez más ciberataques sofisticados, así como espionajes contra objetivos estadounidenses, según un estudio publicado el jueves.
Los esfuerzos de largo alcance de Teherán para hackear revelan que este país está buscando infraestructuras vulnerables que podrían ser blanco de ciberataques en un futuro, señala un estudio de la compañía de seguridad Norse y el American Enterprise Institute.
"Irán está emergiendo como una amenaza cibernética significativa para Estados Unidos y sus aliados", indica el estudio.
En los últimos años, las capacidades de Irán en esta área han mejorado y "ya ha penetrado en redes bien defendidas en Estados Unidos y Arabia Saudita, y se ha apoderado y destruido datos sensibles", añadió.
El ciberataque o el espionaje se han extendido pese a las negociaciones de alto nivel entre Irán y las potencias occidentales sobre el controvertido programa nuclear de Teherán.
El documento cita datos de una red de millones de sensores instalados por Norse, los cuales están diseñados para aparecer como páginas web reales u otros sistemas de computadoras -para bancos o plantas de energía- que podrían atraer el interés de los piratas.
Los datos revelan además que compañías estatales de Irán, algunas vinculadas con la élite de la guardia revolucionaria, albergan servidores y otros sistemas localizados en occidente para realizar estos ataques.
Asimismo, da cuenta de advertencias de los servicios de inteligencia estadounidense de que Teherán ha realizado avances en sus cibercapacidades, aunque China y Rusia son considerados los más poderosos en la guerra digital.
En febrero, Washington culpó a Irán de un ataque contra el casino Sands de Las Vegas, del cual robó datos confidenciales y suspendió varias de sus operaciones.
La inteligencia estadounidense también cree que Irán estuvo detrás de la denegación de servicios en los mayores bancos comerciales del país en 2011 y lanzó una ofensiva malware contra la compañía saudita de petróleo y gas Saudi Aramco, en 2012.
Irán ha reforzado sus capacidades en este campo desde que sufrió un ataque digital devastador en sus plantas de enriquecimiento de uranio en 2010, orquestado por Estados Unidos e Israel a través de un gusano informático llamado "Stuxnet", según publicó el diario New York Times.




