Desde Ciudad de Panamá (AFP)

Hidroeléctrica de Panamá corre "grave peligro" por protestas indígenas, según empresarios

Un proyecto hidroeléctrico paralizado por el gobierno en Panamá por presión de las comunidades indígenas, que alegan incumplimientos ambientales por parte de la empresa, está en peligro de sufrir un "desastre", advirtió este viernes la compañía encargada de los trabajos.

Panamá, energía, indígenas, hidroeléctrica, medioambiente
Indígenas nativos en las orillas del río Tabasara en la provincia de Chiriqui el 3 de marzo de 2014 - AFP/AFP/Archivos
Anterior Siguiente

Un proyecto hidroeléctrico paralizado por el gobierno en Panamá por presión de las comunidades indígenas, que alegan incumplimientos ambientales por parte de la empresa, está en peligro de sufrir un "desastre", advirtió este viernes la compañía encargada de los trabajos.

La empresa Generadora del Istmo S.A. (Genisa) "advierte sobre el grave peligro y el aumento de probabilidades de un desastre de gran proporción" en el proyecto hidroeléctrico de Barro Blanco, manifestó la empresa en un comunicado.

Según Genisa, existe una "amenaza creciente" de una subida de agua en el río Tabasará que puede "rebasar la capacidad de los diques inconclusos de la represa de Barro Blanco".

Genisa, junto a la también panameña Hidráulica de San José, lleva adelante la construcción de la hidroeléctrica de Barro Blanco, en la localidad de Tolé, en la occidental provincia de Chiriquí, fronteriza con Costa Rica.

El proyecto es financiado por los bancos DEG (Alemania), FMO (Holanda) y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).

Los trabajos tienen un adelanto de más del 95%, pero desde febrero están detenidos por órdenes del gobierno panameño por incumplimientos de normas ambientales, aunque el Ejecutivo permitió posteriormente realizar algunos trabajos de mantenimiento.

Sin embargo, indígenas Ngäbe-Buglé y campesinos que rechazan la hidroeléctrica porque temen la pérdida de sus tierras y la destrucción del río Tabasará bloquean desde hace días la entrada a las obras y no permiten el paso a los trabajadores. También han cerrado en varias ocasiones la vía interamericana que une Costa Rica y Panamá.

Esta semana uno de los líderes de las protestas, Ricardo Miranda, dijo a la AFP que los indígenas iban a "seguir luchando hasta la cancelación definitiva" de Barro Blanco.

"Cada día que pasa sin asegurar el estribo izquierdo aumentan las posibilidades de daños a la integridad física de la presa y los taludes", lo que pone en un "peligro innecesario" a las comunidades aledañas, según Genisa, que pidió a las autoridades que despejen la entrada para finalizar los trabajos.

El presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, pidió el jueves a los indígenas que no cierren las carreteras ni afecten a terceras personas porque "con diálogo se encuentra solución a cualquier conflicto social".

Una vez en funcionamiento, la hidroeléctrica produciría 28 megavatios, según sus responsables.





Te puede interesar
Este sitio usa imágenes de Depositphotos