Desde Fráncfort (AFP)
El BCE rebaja el crecimiento de la zona euro y refuerza su apoyo a la economía
El Banco Central Europeo (BCE) rebajó el jueves el pronóstico de crecimiento de la zona euro para este y los próximos dos años y reforzó su apoyo a la economía.
7 de marzo de 2019
Vista del edificio sede del Banco Central Europeo (BCE), el 1 de junio de 2018 en Fráncfort - AFP/AFP/Archivos
El Banco Central Europeo (BCE) rebajó el jueves el pronóstico de crecimiento de la zona euro para este y los próximos dos años y reforzó su apoyo a la economía.
En su tradicional comunicado de política monetaria, la entidad pospuso hasta "al menos fines de 2019" un aumento de las tasas que debía intervenir, según las comunicaciones anteriores de la entidad, este verano.
La principal la deja en cero, mientras que los bancos tendrán un interés negativo de 0,40% si depositan liquidez en el BCE.
Los mercados ya habían anticipado una inmovilidad en la política monetaria y se esperaban recién en 2020 a un cambio en la política.
Pero con estos anuncios el BCE da una señal fuerte y deja en evidencia su voluntad de estimular la coyuntura el tiempo que sea necesario.
Para apuntalar su decisión el BCE también anunció una nueva serie de préstamos gigantescos a los bancos, entre septiembre y marzo de 2021, con vencimiento a cada vez de dos años.
El BCE motiva esta decisión por el interés de "preservar las condiciones de crédito favorables" y una "buena transmisión de la política monetaria" a la economía, es decir la redistribución de esa liquidez bajo la forma de créditos a empresas y hogares.
- El crecimiento flaquea -
En 2016 y 2017, los bancos, en primer lugar los más frágiles, como los de Italia, se precipitaron para beneficiar de préstamos a tasa cero.
"Estas medidas no son una enorme sorpresa, pero el momento elegido sí lo es", resumió Carsten Brzeski, economista del banco ING, según quien el BCE busca evitar "un endurecimiento brutal" de su discurso.
El grupo de 19 países que utilizan la moneda única no está amenazado en su conjunto por una recesión, según ya dijo el presidente del BCE, Mario Draghi. Pero esta región, muy dependiente del comercio, sufre desde hace meses por la desaceleración de los intercambios internacionales y la debilidad del sector manufacturero, principalmente el de Alemania.
La situación se reflejó en las nuevas previsiones de crecimiento e inflación para la zona euro, que presentó Draghi en conferencia de prensa.
La entidad rebajó sus pronósticos que publicó en diciembre. Se espera una expansión del PIB de la zona euro de 1,1% en 2019 y 1,6% en 2020, contra 1,7% para los dos años en sus anteriores previsiones. Para 2021 la entidad mantiene su pronóstico de crecimiento de 1,5%.
La mayoría de las organizaciones internacionales hicieron lo mismo. La última, la OCDE, rebajó incluso su previsión de crecimientoa sólo 1%.
El primer objetivo del BCE es mantener un alza de precios a mediano plazo levemente inferior a 2%, un nivel que no alcanza desde hace 4 años, situación que parece que le escapará nuevamente.
El jueves, Draghi anunció que la entidad redujo su previsión de inflación que este año debería alcanzar 1,2% (1,6% en las previsiones de diciembre), 1,5% en 2020 (1,7%) y 1,6% en 2021 (1,8%).
Los riesgos en el frente económico se acumulan con el Brexit y los conflictos comerciales entre Washington y varios países.
El conflicto comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea podría terminar con nuevos aranceles recíprocos. Esto sería un duro golpe para la industria europea, en particular el sector automotriz alemán.
En los últimos 20 años de existencia, el BCE elaboró los protocolos a utilizar si la situación se agrava, entre ellas el histórico programa de compra de deuda pública y privada, que alcanzó los 2,6 billones de euros, y que detuvo a fines de diciembre.

