¿Cuál es el origen de fulano, mengano, zutano y perengano?

Estas expresiones son utilizadas cuando no conocemos, no recordamos o no queremos usar el nombre de alguien. Pero, ¿de dónde se originan? A continuación, trataremos el tema.



 

Estas expresiones son utilizadas cuando no conocemos, recordamos o no queremos usar el nombre de alguien.

La palabra "fulano" procede del árabe fulān cuyo significado es “persona cualquiera”. Además de aludir a una persona de nombre indeterminado, esta palabra también puede ser utilizada de manera despectiva hacia un hombre como "un cualquiera", leáse insignificante y para una mujer como “prostituta”.

Ejemplo:

No recuerdo cómo se llama el fulano, pero preguntó por tu salud.

 

"Mengano" también procede del árabe, de la expresión man kān que significa “quien sea”. "Mengano" suele utilizarse luego de la palabra “fulano” y antes de “zutano”.

Ejemplo:

Recuerden que todos los integrantes de los duetos deben presentarse brevemente al subir al escenario: “somos fulano y mengano y tocamos tal género musical”.

 

"Zutano" proviene de "citano" que podría derivar de la palabra latina scitānum que procede de scitus que significa “sabido” o “conocido”. Otra explicación es que “citano” provendría de cit o zutl expresiones árabes que eran usadas para llamar a alguien cuyo nombre no se sabía.

Ejemplo:

Fulano, mengano y zutano retornaron ayer de viaje y todavía no los he ubicado.


"Perengano" vienen del apellido Pérez, se trata de un cruce entre "Pere" o "Pérez" con "mengano". "Perencejo" proviene de "Pero Vencejo" que era un nombre que se usaba para llamar a los campesinos. Según la RAE estas palabras aluden a alguien cuyo nombre se ignora o no se quiere expresar luego de haber aludido a otra u otras personas como fulano, mengano, zutano. 

Ejemplo:

Fulano, mengano, zutano y perengano fueron a la fiesta, excepto tú que eras la invitada especial.


Nota: Fulano se utiliza solo en las expresiones, no así mengano, zutano ni perencejo o perengano que siempre se nombran correlativamente.