Mediante programa de liderazgo más de 9 mil adolescentes abandonaron barras bravas
Alcanza más del 87% de adolescentes que integran esta iniciativa del Ministerio Público.
4 de marzo de 2013 » Archivo

Unos 9,637 adolescentes que se acogieron al programa “Jóvenes líderes hacia un futuro mejor”, que impulsa el Ministerio Público a nivel nacional, abandonaron en los últimos cuatro años las pandillas y barras bravas a las que pertenecían, reveló la fiscal superior coordinadora de ese programa, Lina Loayza.
Indicó que esta cantidad representa el 87.4% de los adolescentes que se acogieron al citado programa.
En el programa de televisión Los Fiscales, la magistrada explicó que desde el inicio del programa, el año 2008, hasta el 2012, se beneficiaron alrededor de 9 mil 637 adolescentes y jóvenes, entre 13 a 29 años, que se encontraban inmersos en situación de riesgo e integraban pandillas, barras bravas u otros grupos de violencia.
"Los primeros años nos sirvió de experiencia y aprendizaje para conocer los modos más efectivos de abordaje a la delincuencia juvenil. Para el éxito de nuestra labor, ha sido fundamental el apoyo de nuestro Fiscal de la Nación, José Antonio Peláez Bardales", señaló en el espacio televisivo.
La magistrada agregó que este programa opera actualmente en 341 zonas a nivel nacional.
Explicó que con los jóvenes en riesgo se trabaja en la necesidad de que comprendan cuál es la situación en la que están, de qué manera podrían mejorar su situación, qué alternativas les brinda la sociedad para superarse, entre otros aspectos.
"Una vez que han comprendido la necesidad de cambiar, se los acompaña para generar un ellos hábitos positivos que les permitirá resolver sus conflictos", anotó.
Los participantes integran talleres de valores, de sexualidad, de prevención de uso de drogas, en los que conocen los peligros y riesgos a que se expondrán si ingresan a ese mundo adictivo, explicó.
Además intervienen de talleres de teatro, de danza y de habilidades para la vida, entre otros.
Loayza aseveró que, de acuerdo a la evaluación hecha por su despacho, en las zonas de intervención la población percibe una mayor seguridad ciudadana, dado que la comunidad ha visto el cambio positivo de los jóvenes que se encontraban en situación de riesgo.
Ingreso a Marina de Guerra
La reinserción social de los adolescentes en riesgo es posible, y este hecho lo personifican: Paulo Santillán Namay y Ruth Quispe Pozú, integrantes del programa “Jóvenes líderes”, quienes ingresaron a la Escuela de Grumetes de la Marina de Guerra del Perú.
La historia de ambos jóvenes estuvo marcada por la delincuencia, la comercialización de droga y la violencia, dado el ambiente hostil en la que vivían.
Ambos provenientes del asentamiento humano Sarita Colonia, considerado como una de las zonas más peligrosas de la Provincial Constitucional del Callao, decidieron darle la espalda a la violencia, en busca de un futuro mejor por lo que se integraron al programa.
La decisión acertada les permitió cambiar el rumbo de sus vidas y a base de mucho esfuerzo, con el apoyo incondicional de sus padres, lograron el mayor reto de sus vidas: ingresar a la Marina de Guerra del Perú.
Fuente: [Andina].



