Orden Jerárquico de la Iglesia Bautista

Una de las denominaciones más influyentes y reconocidas a nivel mundial es la Iglesia Bautista, movimiento que cuenta con cerca de 72 millones de miembros, cuya asociación más grande en el mundo es la Convención Bautista del Sur, con más de 16 millones de miembros en sus congregaciones asociadas.



Las iglesias bautistas son consideradas iglesias protestantes, pese a que algunos de sus miembros no acepten esta identidad.

Como denominación, la Iglesia Bautista no tiene una estructura jerárquica establecida. Su sistema de organización y gobierno es congregacional, lo que otorga autonomía a las iglesias locales, dirigidas por pastores formados en seminarios propios de esta denominación, teniendo anteriormente un llamado pastoral, la cual es avalada por toda la congregación o en su mayor parte por los miembros oficiales de la iglesia.

El gobierno congregacional consiste en que la iglesia local tiene la máxima autoridad y poder de decisión, sin depender de otra Iglesia, grupo de Iglesias, o persona alguna, para regir su destino.

Esto le da derecho a sus miembros a la participación plena en la toma de decisiones en asuntos eclesiásticos, bajo la dirección del señorío de Jesucristo y según el modelo del Nuevo Testamento.

La Iglesia, sobre su autonomía, decide sobre los asuntos trascendentes y no trascendentes, sintiendo que Jesucristo es la cabeza, las Escrituras, la orientación y el Espíritu Santo su guía, el cual le ha de llevar a toda verdad.

Las iglesias comúnmente se asocian en organizaciones, asociaciones y convenciones. A su vez, muchas organizaciones nacionales forman parte de la Alianza Mundial Bautista.

Los Bautistas sólo reconocen en su organización dos oficios ministeriales, sobre todos sus miembros:

Pastores: Es la persona al que se le ha otorgado autoridad dentro de la iglesia para dirigir y cuidar de la congregación, liderando a los feligreses en la predicación del evangelio.

Diáconos: Que es considerado como un siervo, aquel que apoya al pastor en diversos aspectos o ramas, contribuyendo con el cumplimiento de la misión, la conservación de la feligresía y el avance de la obra.