Los sufijos

Es un tipo de morfema o afijo que se añade a un lexema, raíz o tema de una palabra. En nuestro idioma, su uso es imprescindible para integrar a casi todas las palabras que pertenecen a la lengua española.




 
Los sufijos se pueden ser de dos tipos: derivativos o flexivos. 
 
En la mayoría de las lenguas, incluyendo el español, los sufijos derivativos preceden a los flexivos, ya que los derivativos tienden a estar más cerca de la raíz. 
 
En una lengua flexiva, la palabra puede estar formada por una raíz y con un cierto número de sufijos derivativos, y posiblemente algunos otro sufijos flexivos, aunque todas las lenguas tienen algunas palabras invariables formadas por un único morfema.
 
La sufijación es el proceso más extendido en las lenguas humanas para la formación de nuevas palabras, alrededor del 70% de las lenguas del mundo usan extensivamente la sufijación, y al menos el 80% usan sufijos en alguna medida.
 
Los sufijos tienen que ver con la afectividad, apreciación y valoración, y por ello se clasifican en:
 
  • Diminutivos: que indican proximidad afectiva; como por ejemplo: pequeñín, chiquitico, plazuela, nenita, niñito.
  • Aumentativos: que indican distanciamiento afectivo y un cierto asombro, como por ejemplo: tontón, librote, golpazo, niñato, camionaco, forzudo, tiarrón.
  • Despectivos: que degradan peyorativamente los lexemas que modifican, como por ejemplo: camastrón, casucha, poblacho, hierbajo, tipejo.
 
Sufijos superlativos para adjetivos son "ísim" y "érrim"
 
"Isim" es el más usado el primero, modificando a veces la forma del lexema: cierto-certísimo, bueno-bonísimo, fuerte-fortísimo, nuevo-novísimo, etc. 
 
"Errim" se usa para formar el superlativo de palabras como libre (libérrimo), célebre (celebérrimo), acre, agrio (acérrimo), pobre (paupérrimo), íntegro (integérrimo), salubre (salubérrimo), etc.
 
Pueden clasificarse los sufijos del español por la categoría gramatical de la palabra a que dan lugar en verbalizantes, nominalizantes, adjetivizantes y adverbializantes:
 
  • Verbalizantes: ellos son: ar, ear, ificar, izar, ecer. Como por ejemplo: taponar, costear, vivificar, vigorizar, florecer,
  • Nominalizantes: ellos son: ancia, encia, anza, ción, sión, ismo, dad, tad, ada, ería, aje, ez, mento, miento, dura. Como por ejemplo: constancia, vivencia, semejanza, acción, aprensión, vandalismo, vanidad, amistad, cucharada, mensajería, dopaje, doblez, juramento, acercamiento, torcedura.
  • Adjetivizantes: ellos son: os, ble, able, ible, enc-, ante, iente, ente, iv, an, ad, id, il, esc, ient, oide, izo, ento. Como por ejemplo: nuboso, amable, defendible, azulenco, importante, sonriente, trascendente, creciente, activo, mexicano, cantado, sabido, monjil, burlesco, ceniciento, ovoide, plomizo, amarillento.
  • Adverbializantes: el único es: mente. Como por ejemplo: hábilmente, lentamente.
 
También hay que considerar a la derivación regresiva, que posee una gran importancia en la lengua española; se usan a, e, o y eo, como por ejemplo: de pelear, pelea; de arrancar, arranque; de agobiar, agobio; de abanicar, abaniqueo. 
 
Menor importancia poseen los procedimientos de creación conocidos como: 
 
  • El calco semántico. 
  • El préstamo léxico adaptado o no. 
  • La combinación (cantautor, Eurasia, microfilme, morfosintaxis, secrefata, itañol).
  • La incorporación nominal (pelechar, maniatar, rabiatar). 
  • Las figuras literarias: la metáfora, la metonimia, la sinécdoque, la generalización, la especificación, la acronimia, la estereotipia (verborragia) y la onomatopeya.
 
Algunos sufijos están especializados en significaciones concretas; existen, como por ejemplo, los sufijos gentilicios; en español los más usados son: án; ano/ana; és/esa; ense; eño/eña; ita; ego/ega; ol/ola; ota; ino/ina; í. Como por ejemplo: chalán, peruano, tingalés, rimense, limeño, estambolita, manchego, española, huancaíno, catarí, etc.
 
Otros menos usados son: a, aco, aíno, ario, eco, enco, eno, eo, ero, esco, iego, isco, o, ol, uco y uz. 
 
Los gentilicios en el idioma español son a veces de formación muy compleja y su dominio exige un conocimiento profundo de la lengua.
 
A continuación presentamos algunos sufijos que provienen del griego y del latín, respectivamente:
 
 
Sufijos provenientes del idioma griego
 
Sufijo Significado Ejemplo
Algia Dolor Nostalgia
Ciclo Algo Circular Hemiciclo
Cosmo Mundo Macrocosmo
Dromo Carrera Autódromo
Fago Comer Esófago
Fila Hoja Clorofila
Gamia Casamiento Poligamia
Nauta Navegante Cosmonauta
Sofía Sabiduría Filosofía
Teca Archivo o Caja Videoteca
 
 
 
Sufijos provenientes del idioma latín
 
 
Sufijo Significado Ejemplo
Aceo Petenencia Cetáceo
Cida Que mata Homicida
Cola Cultivo Agrícola
Ducción Que conduce Deducción
Forme  Que tiene forma Deforme
Or Formación de Nombres Doctor
Pedo Que tiene pies Bípedo
Sono Sonido Unísono
Triz

Femenino de los nombre terminados en "dor" y "tor"

Institutriz
Voro Comer Herbívoro