¿Cómo debemos actuar en caso de luxaciones o dislocaciones?

Una luxación o dislocación es toda lesión cápsulo-ligamentosa, con pérdida constante del contacto de las superficies articulares, debido a un trauma grave.


 

 
 

 

Una dislocación es una separación de dos huesos en el lugar donde se ubican en la articulación. Los huesos dislocados ya no están en su posición normal, y puede causar daño a los ligamentos y nervios.
 
Una luxación es la separación permanente de las dos partes de una articulación, el cual se produce cuando se aplica una fuerza extrema sobre un ligamento, que provoca la separación de los extremos de dos huesos conectados.
 
Es difícil diferenciar entre un hueso dislocado y un hueso fracturado (luxo fractura), y ambos se consideran situaciones de emergencia y los primeros auxilios para tratarlos son los mismos. 
 
La recuperación de lesiones en los ligamentos circundantes de una articulación dislocada toma generalmente entre 3 y 6 semanas.
 
Las dislocaciones o luxaciones generalmente son causadas por un impacto súbito a la articulación y con frecuencia se presentan después de un golpe, una caída u otro trauma.
 
Entre los síntomas que se pueden observar frente a estos casos, son los siguientes:
 
  • Dolor agudo.
  • Impotencia funcional inmediata y absoluta.
  • Aumento de volumen.
  • Deformidad.
  • Tras la reducción se puede producir un daño a nivel neurovascular (compromiso del nervio axilar).
  • Si no hay rotura capsulo-ligamentosa aparece un hemartrosis (sangre dentro de la cavidad articular).

 

 
 
Las articulaciones que están más comprometidas en sufrir una dislocación o luxación son:
 
  • Hombro: un 95% luxación anterior y un 5% luxación posterior.
  • Cadera: generalmente se produce una luxación posterior (secundaria a traumas de alta energía, como por ejemplo, el golpe que sufre el copiloto de un accidente automovilístico al golpearse la rodilla en contra del tablero), en donde la clínica muestra una pierna en rotación interna, aducción y pierna flectada.
  • Rodilla: en la rodilla, las luxaciones pueden afectar a la rótula o a la articulación femorotibial.
  • Tobillo: una de las luxaciones más comunes, ya que a diferencia de otras, no necesita de golpes especialmente fuertes: las malas posturas, la falta de ejercicio y el sobrepeso son causas que predisponen especialmente a esta clase de lesión.
 
 
 
En estos casos, lo primero que se deberá hacer será:
 
  • Inmovilizar la articulación afectada.
  • Aplicar hielo sobre la zona de la lesión para producir analgesia.
  • Reposo absoluto de la zona (no hacer masajes).
  • Cuando una persona presenta una luxación, no se debe tratar de colocar el miembro afectado en su lugar bajo ningún concepto, ni tampoco se debe administrar ningún medicamento ni pomada (excepto si un médico lo prescribe).
  • Trasladar a un centro hospitalario para las correspondientes pruebas, donde si es necesario se pondrá una férula.
 
Fuente: [C.G.B.V.P].