El uso del verbo defectivo

En Morfología, un verbo defectivo es aquel cuyo paradigma flexivo o conjugación carece de algún tiempo, modo o persona en su conjugación regular, o varias de estas cosas al mismo tiempo.




Causas:

Las razones por las cuales, un verbo resulta defectivo, pueden ser varias. Desde razones contingentes o basarse en razones semánticas. Por ejemplo, en español querer como verbo intransitivo carece de imperativo (porque no parece posible obligar a alguien a desear algo, por una orden).

Otro ejemplo es el verbo balbucir, que es defectivo porque las personas han evitado decidirse entre "yo *balbuzco" y "yo *balbuzo", considerando ambas alternativas como incorrectas. Lo mismo pasaba con "yo abolo" o "yo *abuelo", pero actualmente el Diccionario Panhispánico de Dudas considera válidas las desinencias con -o.

En otros casos algunos lenguas conservan como arcaismos algunas formas de cierto verbo, pero dejan de ser productivas otras formas, dejando un paradigma defectivo. En ocasiones los paradigmas defectivos son la causa de que existan verbos de conjugación heteróclita.

Ejemplos:

En español son los siguientes: abolir, adir', acaecer, aguerrir, atañer, balbucir, blandir, concernir, desabrir, empedernir, fallir, garantir, guarnir, incoar, soler y usucapir. Por ejemplo, no se dice *acaezo ni *acaezco. En la vigésima segunda edición del Diccionario de la Lengua Española editado por la Real Academia Española (2001) algunos verbos que anteriormente eran considerados defectivos, tales como abolir, agredir o transgredir , pasaron a presentar todas las formas de la conjugación. Este cambio es debido al uso cada vez más extendido que se hacía (entonces incorrectamente) de las formas cuya desinencia no comenzaban por -i.
 




Irma de Cuernavaca/Mé, el 27/10/2011 - 10:43 AM

Me gustó el artículo, sobre morfología y flexión, pero me gustaría tener el dato de autor y referencias bibliográficas. Gracias