Danza auqas, pallas y su duende

La danza duende, pallas y auqas es la representación de una batalla entre un grupo invasor llegado del oriente y la población local existente en el Callejón de Conchucos.


Lectura .
Anterior Siguiente

 

abc

 


 

La danza duende, pallas y auqas se realiza en el distrito de Llamellín, provincia de Antonio Raimondi, en la región Áncash, es la representación de una batalla entre un grupo invasor llegado del oriente y la población local existente en el Callejón de Conchucos, sorprendentemente representada por mujeres, las pallas, bajo el mando de un duende.

La citada confrontación aparece en forma de dos comparsas diferentes, cada una con su música, paso y vestimenta; ésta comienza con intentos diplomáticos que, al no dar resultados positivos, se convierte en una batalla simulada con waracas entre ambos bandos, terminando con la captura del jefe auqa, la rendición del grupo invasor y la partida de éstos.

La representación de la citada danza se da en el marco de ta fiesta de San Pedro, santo patrón de Llamellín, el 29 de junio de cada año, fecha cercana además al solsticio de invierno, y en la fiesta de la Inmaculada Concepción, cada 8 de diciembre, aunque sin los personajes de los auqas.

La figura de la palla personifica, en este caso, a la población local que, al mando de un duende o líder de la comparsa, resiste y finalmente vence a un grupo de invasores llamados auqas. Respecto a estos últimos, sabemos que el término quechua auqa designa en genérico al guerrero pero también significa enemigo, que en muchos sitios se representa como menos civilizado o con algún rasgo caricaturesco que podría indicar este valor negativo.

Así, tenemos la brillante vestimenta de los auqas, que incluye máscaras bicolores, un muy característico tocado de plumas (comúnmente asociado en el imaginario andino a los pobladores amazónicos) y, sobre todo, la representación de animales de la selva en las camisas (se dice que originalmente eran animales disecados de la selva atados a las bandas tejidas de colores que se superponen a la camisa).

La caracterización del duende es claramente la del anciano también conocido como rucu, en ta sierra centro y norte y que simboliza el espíritu del cenro protector o de algún animal salvaje; peluca blanca, máscara de lata, poncho listado ya en desuso en la región, chuspa y waraca.

La representación se inicia con la aparición de las dos comparsas desde lados opuestos. Los auqas aparecen con paso marcial y agresivo, encabezados por el jefe auqa con estandarte, mientras las mujeres presentan el típico paso de palla, suave y sereno, encabezadas por una capitana y el duende quien, de modo cómico, hace el papel de divisar a los auqas y encabezar la lucha de su bando contra el invasor.

En ambos bandos aparece un ayudante que, vestido de paisano, asiste con alcohol a cada bando y acompaña a sus dirigentes. Las pallas entonan su canto característico. Los auqas tantean el territorio intentando una negociación con las pallas a través del duende y de la capitana de pallas, a quienes se les entrega una carta.

Al no responder positivamente éstas -la carta es arrugada y tirada- se inicia ia batalla en que amibos contendientes simulan lanzar piedras con hondas. El duende y la capitana corren al bando contrario y capturan al jefe auqa, a quien conducen al bando vencedor de las pallas. Después le quitan la soga y los dirigentes de cada bando y sus ayudantes confraternizan. Tras devolver al jefe auqa a su bando, que sale de escena, las pallas y el duende celebran su triunfo con baile y canción.

En    realidad, más que una danza es la representación danzada de una circunstancia histórica recordada y recreada por la memoria colectiva del pueblo y que refleja la visión mítica de éstos sobre sus ancestros y sus antiguos dioses locales.

La sierra norte peruana ha sido poblada por muchos grupos étnicos, algunos tradicionalmente enfrentados, y de difícil manejo para la conquista y administración inca, y parte de esa historia ha quedado en los relatos orales y, como ocurre en este caso, en las danzas que representan la historia mitificada. Llamellín era uno de los sitios más importantes de la provincia de Huari, de la que se separó recientemente para formar la actual provincia de Antonio Raimondi, situada al oriente de la región Áncash, establecida en el valle del río Rúpac, afluente del Marañón, el área donde está situada es una región fértil muy propicia para invasiones y conflictos entre grupos que han buscado establecerse en ella.

La danza duende, pallas y auqas fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación por el Ministerio de Cultura, tal como lo estipula la Resolución Directoral Nacional Nro. 878/INC-2009 con fecha, 19 de junio de 2009.

Fuente: Ministerio de Cultura

 





Te puede interesar
Este sitio usa imágenes de Depositphotos