El área Cultural Andina incluye casi toda la región occidental de América del
Sur.
La cordillera de los Andes que la determina, se extiende desde la costa del
Caribe de Colombia, por el norte, hasta el Cabo de Hornos en el sur; por el
occidente emerge del Océano Pacífico, y se interna en las selvas amazónicas o se
pierde cerca de las inmensas llanuras Argentinas.
La cadena de montañas, que conforman la cordillera, parte de tres minúsculos
ramales. En Colombia se juntan. Cerca del Ecuador, nuevamente se separan en dos
para reunirse en Loja y desde allí ramificarse en número variable, a lo largo
del Perú, uniéndose y separándose, pasando a Bolivia en número de dos y
terminando en Chile en un solo ramal.
En lenguaje popular, se identifica con lo andino exclusivamente el territorio
montañoso de la cordillera, pero el área Andina es algo más que eso ; es la
costa del Pacífico y la ceja de la región selvática del Amazonas. Sus
influencias fisiológicas y culturales se manifiestan tanto en sus vertientes
orientales como en las occidentales.
De las simples consideraciones de altitud, se desprende las características de
las zonas andinas, que bien pueden dividirse en Costa, Sierra y Ceja de Selva o
montaña, pero, en realidad, el fenómeno es mucho más complejo que eso y una
muestra de ello son las variadas clasificaciones que han hecho los
especialistas.
En los Andes Centrales, las variaciones regionales comienzan en la costa en
donde la extensa franja desértica puede ser dividida en tres grandes sectores:
- Zona semitropical costanera, que llega aproximadamente hasta la región de
Lambayeque y que es intermedia entre los Andes centrales y norteños.
- Zona subtropical de nieblas que abarca desde Lambayeque hasta Cañete.
- Zona subtropical de desierto seco, que ocupa desde Cañete hasta el valle de
Camaná, aproximadamente, en el límite con la costa de los andes Meridionales de
estas tres zonas, las dos últimas jugaron un papel importante en el desarrollo
de la civilización de los Andes centrales y por razones más bien culturales, se
llama a la primera Lejano Norte, la segunda es dividida en Norte y Centro y la
tercera se denomina Sur.
En la zona subtropical de nieblas, se presenta una mayor nebulosidad y es
frecuente el fenómeno conocido con el nombre de Lomas, que aparecen también en
la costa de los Andes Meridionales.
Esta región es angosta y la cordillera se acerca a pocos kilómetros del mar;
apartándose notablemente de la costa en el territorio de Ica hasta cerca de un
lugar llamado Chala, en donde la región cordillerana ingresa al mar
abruptamente.
La costa está interrumpida por vertientes que bajan de los andes y cruzan
transversalmente el litoral aumentando en épocas de lluvia, en toda la costa
existen estos trechos que justamente forman los valles que dieron origen a
muchas formas culturales.
En la Sierra se puede hablar principalmente de las siguientes regiones:
1.- La cordillerana
2.- La precordillerana o puna
3.- Los valles interandinos y las quebradas.
En la región cordillerana hay una zona de páramo, sobre todo hacia el oriente,
con predominio de pastos, los que son característicos de la región
precordillerana o de puna normal (llamada también jalca), zona más favorable
para la vida de los animales llamados andinos, tales como la llama, alpaca,
vicuña, guanaco.
El clima seco y frio favorece el desarrollo de grandes áreas de pastos
naturales.
En la vertiente oriental. la zona de páramo muestra , además, la
cararacterística nebulosidad.
Los valles interandinos, junto con las altiplanicies, fueron las zonas que más
favorecieron el desarrollo de la cultura y a pesar que las poblaciones más
importantes no estuvieron en los grandes valles, casi se puede decir que
cada uno de estos lugares permitió el desarrollo de una forma particular de
cultura en los períodos de intenso regionalismo siendo los grandes ríos, con
sus cuencas, los que permitieron el surgimiento de las corrientes culturales
expansivas que registra la historia de los Andes Centrales.