El Valle de Virú cuenta con valiosos patrimonio natural y cultural, el mismo que
constituye un importante potencial de recursos arqueológicos entre los más
representativos tenemos: Complejo Arqueológico Huancaco, Castillo Tomabal, Huaca
Santa Clara, Complejo Arqueológico Queneto, Castillo San Juan y Castillo
Saraque.
Antecedentes
Las primeras referencias científicas del lugar fue hecha en 1936 por Wendell C.
Bennet, durante su visita al valle de Virú, estableció una secuencia
constructiva de seis etapas para la estructura piramidal, conocida como “El
Castillo”.
En 1940 dentro de este programa de investigación científica, del primer proyecto
multidisciplinario “Virú Valley Project” (mitad de los años cuarenta marca el
reinicio del estudio del sitio) Gordon R. Willey se encargo del estudio de los
patrones de asentamientos humanos en el valle, logrando producir el primer plano
del sitio a partir de cartas aerofotográficas, mostrando los elementos
arquitectónicos principales del Castillo de Huancaco, considerando que el sitio
funcionó como palacio y tuvo una función en parte defensiva (Willey 1953: 359).
James A. Ford, estableció una secuencia de ocupación basado en pequeñas
excavaciones y recolección de fragmentos de superficie ejecutadas en el complejo
ceremonial y en la planicie, concluyendo que este se inicia en el periodo
Gallinazo Medio y se extiende hasta el periodo Mochica (periodo Huancaco) (Ford
y Willey 1949, Willey 1953: 210).
En los años noventa, arqueólogos del Proyecto de Rescate Arqueológico
Chavimochic realizaron levantamientos topográficos y planimétricos, así como
algunas excavaciones con el objetivo de delimitar e intangibilizar el área
arqueológica (Peña 1993, Pimentel 1993).
Finalmente Bourget realiza excavaciones en las temporadas (1998 – 2003)
estableciendo evidencias de murales policromos, techos pintados y numerosos
ambientes para distintas funciones.
Texto: D.C.B.
Fotos : Shophy Vallet