La chonguinada

La danza de la chonguinada podría ser llamada la "danza oficial de Muruhuay", se baila en el pueblo de Acobamba, en Tarma, en el departamento de Junín durante el mes de mayo.


 

 


 

La danza de la chonguinada podría ser llamada la "danza oficial de Muruhuay", por ser prácticamente la única que se presenta durante el mes de mayo en el santuario de Muruhuay.
 
La danza está formada por dos tipos de personajes: los chonguinos y los chutos. Los primeros son los que dan el nombre a la danza y a los que se les da el nombre de danzantes.

Los chutos son personajes marginales a los desarrollos coreográficos de los chonguinos. Según el testimonio oral de los lugareños, y las descripciones escritas que circulan en el área, esta danza se originó como una burla indígena del minué, baile de origen francés practicado por los españoles. "Recibe el nombre de CHONGUINADA, porque CHUNGA en español significa burla festiva o imitación ridícula" (Oregón y Oregón 1998) [...].

Los personajes en la danza son los chonguinos y los chutos.Los primeros son normalmente ocho parejas, existiendo teóricamente una combinación con doce (la cual no es común por las dificultades en reunir los danzantes y coordinar las coreografías). Hasta hace treinta años, la chonguinada era una danza exclusiva de hombres, estando la mitad vestidos de mujer.

Actualmente es bailada por hombres y mujeres. Existen todavía algunas comparsas formadas sólo con bailarines hombres, generalmente homosexuales (las cuales constituyen una minoría aceptada sin problemas en el santuario). Los bailarines, tanto hombres como mujeres, deben ser jóvenes. La exigencia para las mujeres es que sean solteras, lo cual no es necesario en el caso de los hombres (si bien es preferible). 

Los trajes de los chonguinos, hombres y mujeres, destacan por su colorido. Cada pareja de danzantes está vestida de un color determinado por la posición que ocupan en la formación.

El orden jerárquico de los colores es: amarillo, rojo, verde, celeste, anaranjado, azul, rosado y lila. Los hombres llevan pantalones cortos (hasta las rodillas y del color que les corresponde), camisa blanca, corbata oscura, un saco negro y un sombrero de paño negro adornado con plumas de colores.

Los pantalones están cubiertos de adornos de imitaciones de platería y pedrería, sobre el saco se coloca una pesada pechera que consiste en dos bandas formadas por distintas figuras también de platería adornada con piedras que se unen en dos círculos (uno queda en el pecho y otro en la espalda), que se cruzan por los hombros, los que sostienen unas hombreras en forma de pavo real (también de imitación de plata y piedras).

De una de las bandas cuelga un cuerno de toro. En el sombrero y en los zapatos se colocan pequeños adornos de plata. Las mujeres visten de falda y blusa y sobre éstas, varias prendas, todas adornadas con el mismo estilo en platería y pedrería que los hombres: un fustán, una pechera, unas mangas y una manta (lliclla). Con un pañolón cubren la parte posterior de la falda. Usan un sombrero blanco con lazo negro y, en la mano, un pañuelo. Era costumbre utilizar máscaras de malla con rostros de hombres y mujeres de tez rosada y ojos azules. Actualmente, son pocos los conjuntos que usan máscaras, casi únicamente los de homosexuales [...].

[...] Los chutos no son estrictamente bailarines, son más bien parte de la comparsa como personajes secundarios (similares a los ukukus o maqtas en el Cusco: Poole [1991b], los osos y diablos en Atacama: van Kessel [1981]).

Son personajes masculinos, representados sólo por hombres, y están vestidos con ropa calificada de indígena por ser confeccionada de lana y cuero (Mendoza 1998). Es también colorida, pero no porque esté adornada de plata y piedras, sino por los bordados en forma de flores y animales que cada prenda tiene. Los chutos usan pantalones cortos y anchos, chaleco, unas mangas tejidas (que suelen ser desiguales en los motivos) que se colocan sobre la camisa blanca, y un chullo. El rostro está cubierto por una máscara de cuero en la cual están destacadas las cejas, el bigote y la barba. Cruzada en la espalda llevan una bolsa (chuspa). No existe un número fijo de chutos, es por lo general mucho menor que el de los chonguinos. Aunque su presencia sea necesaria, se considera suficiente que haya dos o o tres chutos. Su función no está relacionada con la coreografía de la danza –la que es llevada a cabo por los chonguinos–, por lo que sus movimientos son libres y periféricos. 

Aunque no son parte estricta de la comparsa y poseen una categoría diferente a la de los danzantes, los músicos son acompañantes fundamentales de la danza, ya que ésta se ejecuta, necesariamente, acompañada de un grupo musical (Cánepa 1998:125). A diferencia de los danzantes, los músicos son contratados de otras partes. El grupo musical que acompaña a los chonguinos es la llamada "orquesta típica". Los instrumentos son el arpa, violines, saxofones y clarinetes (en número variable). 

El vestido marca una diferencia clara entre ambos tipos de roles, sobre todo por la diferencia de texturas y adornos. Las prendas de los chonguinos (de alquiler) están confeccionadas con materiales como terciopelo, pana o raso y los adornos son sumamente llamativos: grandes pecheras plateadas con vistosas piedras (según cuentan, eran antes de plata auténtica y piedras preciosas), o los sombreros con plumas de colores (que no son más plumas de animales, sino sintéticas). Los vestidos de los chutos (de confección casera) son también multicolores, los bordados resaltan nítidamente sobre el pantalón y el chaleco negros, pero resultan opacos frente a los de los chonguinos, tan llenos de brillos. Además, es la lana el material de la mayoría de las prendas [...].

[...] Si se tiene en cuenta que los roles de chonguinos y chutos representan, respectivamente, a españoles e indios.

[...] El tema de las máscaras requiere de un tratamiento por separado. Como se ha mencionado, hasta hace treinta años era común que los chonguinos usaran una máscara de malla metálica, siendo ahora muy escaso (por lo menos en Tarma). Cuando el uso de la máscara era extendido, eran sólo hombres los que bailaban. La máscara era el elemento del disfraz que con más efectividad ocultaba su naturaleza masculina y les otorgaba la naturaleza femenina durante la danza (en términos de Cánepa [1998], la máscara cumple la doble función de encubrir y mostrar). 
 
La máscara de los chonguinos es una representación de un rostro español: rasgos finos, ojos azules, bigote delgado. La máscara de los chutos, con sus cejas y barba exageradas corresponde también a un tipo europeo.137 El que ambas evoquen a los españoles corrobora el atributo fundamental de las danzas y máscaras andinas de representar personajes foráneos, tanto temporal como espacialmente.

La coreografía:

[...] Los chonguinos están formados en dos filas, una de hombres, otra de mujeres (desde la posición de un observador frontal, los hombres están a la derecha). El orden de las parejas está definido previamente y se mantiene rigurosamente. La primera pareja es la guiadora, llamada así porque dirige la comparsa iniciando los pasos e indicando los cambios. La siguiente pareja en jerarquía no es la segunda, sino la cuarta, llamada centro-guiadora. Los guiadores y centro guiadores dirigen a las tres parejas que se encuentran detrás de ellos y coordinan entre sí los movimientos. Las tres parejas que siguen a los guiadores tienen más status que las tres luego de los centro-guiadores, quienes son, por lo general, los que bailan por primera vez. 

Además de la experiencia, que es el factor principal según el cual se determina el orden de los danzantes, intervienen las relaciones sociales (los más allegados a los mayordomos son los que obtienen por lo general los mejores puestos) así como dos características físicas: la estatura y la belleza. Las personas más altas y "agraciadas" se encuentran delante. No es tema aquí el describir los patrones de belleza, indiquemos solamente que uno de ellos es el racial: mientras más blanca (o menos morena) sea una persona, más bella está considerada. 

 El paso básico de los chonguinos (que es el del pasacalle) es dar dos o tres pasos a un costado, hacer una pequeña pausa y luego regresar. El ritmo de tres pasos es típico de Tapo, no todas las chonguinadas lo poseen y es considerado como especialmente elegante.

Los pasos de los hombres son saltados, las mujeres mueven las caderas al darlos. Un movimiento leve y continuo de cabeza es típico, tanto en hombres como en mujeres. Las mudanzas consisten en la formación de círculos y el intercambio de parejas y su secuencia es: 

Saludo general (al público) 
Saludo de los danzantes hombres 
Abanico 
Estrella grande 
Saludo de las danzantes mujeres  
Prisionero 
Aspa y molina 
Doble cadena 
 
Cada una de las mudanzas duran aproximadamente quince minutos, así que en cada presentación se escogen y se bailan apenas tres. Mientras los chonguinos ejecutan las mudanzas, los chutos cumplen sus propias funciones, a saber: abrir campo a los chonguinos y guardar la cancha –el espacio en el que se desarrolla el baile– para que se pueda ejecutar cómodamente la coreografía; impedir que extraños interfieran en la danza; cuidar de los chonguinos de manera personal, de que no sean molestados y de que no pierdan ninguno de sus adornos, recogiéndolos si se les caen. Y no menos importante es la burla constante que hacen: del baile de los chonguinos, del público, de ellos mismos. Entonces, mientras que los chonguinos ejecutan ordenadamente las mudanzas, los chutos están moviéndose alrededor de ellos, de manera caótica y marginal. Similares a los pashas de Huaylas (den Otter 1996), a los ukukus del Cusco (Gow 1974, Flores 1997) y a innumerables personajes con diferentes nombres en todos los Andes peruanos (los huancas de Huarochirí, los negritos de Piura, etc.),138 los chutos fingen la voz, siendo imposible diferenciarlos. En este truco se escudan para gastar bromas al público sin ser reconocidos.

Los chutos no tienen un paso "oficial" como sí lo tienen los chonguinos. Sus movimientos están determinados por el fin de ironizar a los chonguinos: zapateando violentamente, contorsionándose mientras hacen los tres pasos, etc.

La coreografía de los chonguinos está basada en la formación de dos líneas paralelas de danzantes. En esa formación básica se realizan los pasacalles, los desplazamientos de un lugar a otro, y se inicia la ejecución de las mudanzas. Las mudanzas se basan en movimientos circulares los cuales son rotos por las parejas de guiadores y centro-guiadores que inician los intercambios de parejas. Estos intercambios de parejas en determinadas mudanzas son llevadas a cabo por dos chonguinas y un chonguino (por ejemplo, en prisionero). 

 

Fuente:
Lecaros - Terry, A. T. (2001, 23 de enero). Los peregrinos del Señor de Muruhuay. Espacio, Culto e Identidad en los Andes. Consultada el 27 de junio de 2014, Frieien Universität Berlin, tesis en línea de: http://www.diss.fu-berlin.de/diss/servlets/MCRFileNodeServlet/FUDISS_derivate_000000000547/00_lecaros.pdf?hosts=




Otros temas de Las Danzas Peruanas »